miércoles, 7 de noviembre de 2012

Nikko, Productions I.G, Kendo...

Y como bien dije, noviembre es un mes movidito.
Después de ir a Kamakura, o más bien a Enoshima (y auqnue no había empezado el mes), quedé con Alice, Max, Takahito y Kana para tomar chokoyaki en Ninja. Qué ricos estaban, como siempre claro. Cuántas calorías para el cuerpo...
chokoyaki, toma ya
Al día siguiente nos pusimos de acuerdo para ir a cenar (los mismos) y acabamos en un restaurante la mar de antiguo para cenar okonomiyaki, y al final acabamos haciéndonos Purikura y jugando al taiko en unos recreativos.
Voy a tener que ir a hacerme unos purikura yo sola, porque no me voy a quedar a gusto, que me conozco... así que eso lo apunto para el jueves.
Como Mine me deja la bici fui hasta el otro albergue con ella. Unos veinte minutitos, y tan ricamente.
Me voy a pedir unos para la wii para Reyes (son más chiquititos,  no nos asustemos)


Me gusta cómo salgo, pero los ojos son horribles ...
Y ya había comenzado noviembre ese día.
El próximo, el viernes, nos tocó ir a practicar Kendo. Digo que nos tocó, porque Alice dijo yo me apunto. Yo le dije que me daba apuro porque habían reservado para una persona, pero al final no hubo problema. Nos enseñaron a cómo ponernos el kendogi, unos pantalones a lo samurai, unos hatama, que se ataban delante, detrás veinte mil veces. Muy comodos para movimiento total.
Luego el sensei nos enseñó cómo colocar la espada y las manos. Cómo gritar y todo eso. Porque hay que gritar y luego golpear y gritar la parte del cuerpo que vas a golpear y correr, pero siempre con el pie derecho adelantado... unas cosas muy divertidas. Pero acabas con unas agujetas curiosas.
También hay que decir, que al lelgar estaba aún la clase de los críos y estuve 40 minutos sentada en el suelo a lo japonés, y al levantarte pues no tienes piernas...
Al comienzo pegábamos a un monigote, pero luego ya a personas de verdad. Y cuando vas a arrear a una persona en la cabeza sin protección y tienes que parar a 5 cm., pues da cosita... Pero no hubo ningún problema.
Luego, cuando se ponen la protección, pegar a alguien, mola; hay que ser sinceros, y el sonido ensordecedor... ains, da la vida.
Cuando acabamos la clase, el sensei y un par de alumnas nos porpusieron salir a cenar okonomiaki (de neuvo) y no pudimos rechazarlo, claro. Entonces le pregunté por Sayaka, pero él no conocía a ninguna Sayaka, ¿y cómo Sayaka había conseguido aquello? Llamando yya está, parece.
Nunca me quedó claro si ella habí ido a ese kendojou o había sido a otro, pero en ese momento todo pareció estar más claro, sí...
ahí que vamos a pegarnos
tengo una pose de karate que no puedo con ella



El sábado, era un día improtante: íbamos a I.D Productions. Llegamos Max y yo con casi una hora de antelación a la zona, y una vez que sabíamos dónde estaba el edificio pues decidimos ir a tomar un batido al McDonalds, cómo no.
Y ya llegó la hora. Puntuales como un reloj suizo-japonés, entramos por la puerta. Nakamura-san, tan majo cómo es él nos enseñó su despacho (que comparte con otros directores) y las mesas de los demás. Tienen un caos montado.
Así que, ahora, no tendré mi habitación desordenada, la tendré cómo un genio de la animación.
Papeles, más papeles, libros, figuras, dibujos... de todo.
Al llegar a su mesa, nos dejó ver dibujos de la nueva película 009, y entonces vi una caja de un tachikoma (un root de Ghost in the shell) ¡Oh, un Tachikoma", dije. "¿Lo quieres?", me preguntó. Claro, al ser japonés, ya no sabía si me había dicho eso o no. Pero sí, lo había dicho porque lo cogió y me lo plantó en las manos mientras me decía: regalo. Hace tiempo que no lo uso.
 Casi lloro, en serio, fue muy emocionante...
Después dimos un paseo por las instalaciones, y nos enseñaron todas las habitaciones, donde se realiza el proceso de producción de la animación.
Tuve un momento divertido, porque llegamos a una de videojeugos y tenían un cartel de los protas de "tales of..." y aparecía Lloyd y dije me encanta. Claro, me preguntaron que si lo conocía; y al decir que me encantaba ese juego, el Tales of Simphonya, todos dándome las gracias y haciendo reverencias. Toda una escena que no se me olvidará.
Con regaluchus
Cuando acabamos la visita, Nakamura nos llevó a cenar a un sitio la mar de rico. Y la cena fue un show, yo hablando en cutre japonés y Nakamura en cutre inglés. Max hablaba inglés como si nada con Nakamura y no se enteraba de nada y Nakamura japonés como si tal y Max nada de nada; ya podían haber reducido el nivel ambos... Así que acabaron con un móvil y un traductor. Todo un show.
Cuando acabamos de cenar nos preguntó si teníamos tiempo, ¡claro! Y más en esa ocasión.
Asíque para rematar la noche ¡acabamos en un karaoke! Eso sí que fue una aventura. Yo leyendo furigana y canciones en japonés (las que sabía), Max en inglés y Nakamura un remix entre los Beatles y anime de lo más antiguo , como Yamato o Mazinger; y qué voz tiene el tío... También fue muy divertido el momento en el que Max y yo nos plantamos todo un dueto con la canción de "Bella" de la Bella y la Bestia, la del comienzo. Todo muy bien y muy divertido.
Y tras dos horas cantando y cantando era hora de marchar. Un hasta la p´roxima que espero que sea real, porque Nakamura-san es, de verdad, un tío de lo más majo.
¡ya en casa con mi Tachikoma y el libro firmado!

¡Y seguimos con noviembre a cuestas! Llegó el domingo y tenía día libre; así que había decidido ir a Yoyogi a fotografiar cosplayas y esas cosas. Pero para mí sorpresa no encontré nada más allá de rockabillies... a saber dónde estaban las lolitas, cutekitties y todo eso.
Tengo un compi de la clase de japonés en Tokyo. Estará estudiando todo el año un máster de arquitectura, y como aún no nos habíamos visto, pero era el momento. Estuvimos dando un paseo por el parque Yoyogi y luego por el parque de Shinjuku, que creo que perteneció a la familia Tokugawa. Allí nos encontramos un pedazo de avispa  tan grande como mi dedo pulgar de la mano. Increible... había visto fotos de ese bicho , pero creía que sólo habitaba en bosques profundos o en Okinawa o zonas más sureñas, no en pleno Tokyo...
lo que viene a ser este bicho

¡Qué resumido escribo! Es tarde y mañana toca DisenyLand ¡ qué ganas tengo!
El lunes no hice mucho, sólo fui a Nakano a buscar objetvos para la cámara, pero ninguno encajaba. Eso sí, encontré las galeltas del dineosaurio de Shin-chan ¡qué majas son!
Y hoy, hoy martes he ido a Nikko.
Nikko es una reserva natural perdida en el monte, con unos cuantos complejos de templos. Además, el momiji, arboles de un olor orjo intenso, hace que gane muchos puntos.
Me he elvantado a las 7 y cuarto para estar en Asakusa a las ocho, que es cuando habría la oficina de tickets (para comprar un ticket convinado del viaje en tren, autobuses y entrada a templos). Me dice la mujer, yo creo que coges el de las ocho y diez y comienza a contarme una monserga (eras lñas 8:08)... me ha soltado a las 8:12 y yo pensando, obviamente no lo voy a coer.
Pues con toda la tranquilidad del mundo lo hubiera cogido. Al legar al andén (sólo ahbía que subir unas escaleras), me dice la mujer que el tren quizá se retrase una hora. ¡UNA HORA PARA UN TREN JAPONÉS! Al parecer había habido un horible accidente (yo me imagino a uno en la vía...), así que hemos esperado 50 minutos. LA verdad esque no han sido para nada pesados.
Y luego el viaje en tren... que son dos horas y media, un pedazo de viaje en el que me ha dado tiempo a vencer a un líder de gimnasio pokémon y a dormir un buen, buen rato.
He tenido mala suerte, porque ha estado lloviendo todo el día, pero estaba todo muy bonito, y tampoco me ha molestado excesivamente. Le ha dado un punto de romanticismo al asunto.

 Y como hay prisa, deléitense con las pocas fotos que os muestro...





 
A Oly le sienta bien el rojo

que sí, que sí, que parece marihuana, pero no lo es




teníamos niebla, ¿algo más idílico?


Piedras en un pequeño altar



el verde y el rojo junto es pura preciosidad



hojas de momiji

 
la entrada a uno de los complejos.


Eso sí, creo que hasta dentro de un par de semanas el momiji no estará rojo en su totalidad. Había unos cuantos árboles, pero creo que en un tiempo, todo estará aún más bonito.

y mañana ¡Disenylaaaaand!

jueves, 1 de noviembre de 2012

Enoshima

Después del que fue el primer contacto con Halloween yendo en procesión, la fiesta se acercaba más y más.

Tal y como había quedado con Max, el domingo fui a Akihabara a enseñárselo. 
Fue ese mismo día cuando Adrièn volvía a Francia y Jamie entraba a formar parte del equipo Koro-koro. Tenía ganas de venir a Akihabara, así que una persona más.

Al final, pudimos ir nosotros dos y Max con dos amigos. Un verdadero tour por Akihabara, que no pudimos acabar porque estaban cansados. Normal, la ciudad de la electrónica agota...
Comenzamos por ir a BookOff. Una gran cadena de libros nuevos y de segunda mano. Creo que estuvimos alrededor de hora y media buscando mangas, libros de arte y cosas varias. 
Mi estilo con la etiqueta no tiene precio
La siguiente parada era ir al Mandarake, otro gran edificio de frikadas. Había una planta que era para chicos. O mejor dicho hentai del bueno. Eran tan excplícito que daba asquete, pero a veces risa de lo ridículo que llegaba a ser. Y yo me iba riendo de cada cosa... De repente, le digo a Jamie: Jamie, this one!; señalando una carátula que de lo guarra que era me daba la risa, entonces había un japo al lado y al ver que era una chica se avergonzó y se fue. Un momento de los más risorio, sin duda.
Y tras esto, por los callejones paralelos a Chuo-dori (la gran avenida), donde venden cables y accesorios electrónicos varios. Y así llegamos a la tienda de 100yenes, y posteriormente a Gashaponlandia. La gran tienda de máquinas de gashapon. Pero la fiesta no acabó ahí. 
Después de que fliparan con tanto gashapon, fuimos subiendo pisos para ver cosplays, merchandising varios... Hasta topar con una tienda de muñecas de las que adoro, y cosplay.
Entonces el amigo francés de Max decicidió comprarse unas lentillas de Halloween. ¡En qué hora! Antes de comprarlas tenía que firmar una contrato. En japonés.
Nombre, edad, dirección etc... Hasta ahí falta, pero cuando te hacen decir que entiendes las condiciones que tienes que entender por ley japonesa... pues bueno... ahí la cosa se complica.
Todo un verdadero show: yo escuchando a la japonesa, la japonesa hablándome despacio y (me imagino) con las palabras más sencillas que podía utilizar, y Jamie y Max riendo tras nosotras a carcajada limpia.
Condiciones del tipo, las lentillas son para un mes, sólo las debes utilizar 5 horas al día, si te duelen los ojos quitatelas, si te duelen ve al médico y al hospital... O algo así...Un verdadero show.
Después de esto, eran las 6 y media o las 7 y ya sonaba la cancioncita de "estamos cerrando". Además, Max y su amigo estaban cansados y decidieron volver. 
La ruta por Akihabara no había acabado, aún quedaría Don Quijote y el enorme Yodobashi Camera, dos grandes centros comerciales. Dicen que si hay algo que quieres lo tienes en Don Quijote, pero a mí no me convence este lugar...
Creo que me voy a hacer guía oficial de Akihabara...

El día 29 fue la fiesta de Halloween. Ataviada con gorro de Link y Ocarina, y una jersey verde. Cicuta con unas alas de Navi y al hombro. Bastante apañadas. Una fiesta de lo más divertida. Vienieron amigos de otros khaosan: Kana, Max, Takahito y un par de compis suyos. Entre takoyaki (riquísimos claro) y yakisoba ; y por supeusto mucho disfraz se nos pasaron las horas. Que si Pikachu corriendo por ahí, Doraemon sacando cervezas del bolsillo mágico, Epona apareciendo de repente... 
Cicuta y yo con Mikachan
Y cuando todo parecía acabar Jamie me recordó que habíamos hablado de ir de Karaoke. Madre mía, a las once de la noche ¡y al día siguiente a Kamakura! Bueno, pues a reclutar gente... 
Y ocho fuimos a cantar finalmente, entre ellos Pikachu y Doraemon.
Doareamon siempre con su bolsillo mágico
EL karaoke la mar de divertido. Canciones de todo tipo, porque éramos muy diferentes. Que si en inglés, que si j-pop (yo me alié con un par de japos que vinieron y querían cantar j-pop). También saqué openings de anime que todos cantábamos en nuestro idioma (como fue el caso de Digimon) o en japonés (como ocurrió con Evangelion). Para colmo, una de las japonesas sabía en su día parapara, así que nos plantamos a bailar Night of Fire, pero yo sólo me sabía el estribillo y ella no recordaba nada apenas. Pero nos reimos, y mucho.
A las dos y media (teníamos todo el tiempo que quisiéramos) yo decidí volver al albergue (a escasos cinco minutos andando), porque algo debería dormir.
Berreando
Pero el despertador sonó puntual a las 9 y a las 9 y meda tenía que salir de Ninja. El día de playa había llegado.
Decidí ir primero a Enoshima y luego a Kamakura. 
Enoshima es una isla que hay frente a la playa (obviamente, si estuviera unida sería una península). Con un tropel de escaleras que subir, otro puñado de gatos gordos y enormes, y unos cuantos templos  que ver.
Esto de los gatos ya empieza a ser sospechoso. Si bien en Asakusa me sorprendí (la mujer de los gatos, ¿la recordáis?, ya no me sorprendo. Son gatos que parecen pequeños linces. Pero bueno, las arañas también tienen un tamaño considerable, así que será que comen mucho y que la radiación hace progresos en el ADN.
Tras cruzar un laaaaargo puente, llegamos a la isla
Cuidado con los halcones, te advertían a la entrada de la isla
La gran puerta forjada hacer tropecientos años
Yama-futatsu. La isla queda dividida en dos partes aquí
Soy un pez globo, hola
En la Isla estuve unas cuantas horas. Unos paisajes que quitan el hipo. Desde arriba, un día despejado, se debería ver bien el Fuji, pero debo de ser la única persona que viaja dos veces a Japón y no ve el volcán...

Eso sí, pude vislumbrar la Isla Izu. Es famosa porque el volcán sigue expulsando azufre y antes toda la población llevaba máscaras de gas. Ahora no sé cómo llevarán el tema.
Momento freak de Zelda

Cuando me quise dar cuenta eran las tres casi... y los templos cerraban a las cuatro. A Kamakura entre unas cosas y otras llegué a las tres y media. Pero voy a ser sincera, ya los templos me parecen iguales y entrar con prisas, pagar, sólo por el DEBER de verlo, no me hacía ninguna gracia. 
Un tsunami se llevó el templo del buda gigante hace 500 años, creo que podrá resistir hasta mi próxima visita. Además, no creo que sea tan impresionante como el gran buda del templo de los 7 budas dorados de Beijing.
¡Había una tienda Ghibli en Kamakura!
Así que , tras pasear por el pueblo me fui con un batidito y la comida a la playa a acabar la jornada.
Y estando en el tren-monorrail que pasea entre el pueblo y la playa "Enoden" se llama, vi un maravilloso atardecer. EL sol naranja como pocas veces cayendo hacia el mar, y la silueta de Enoshima al fondo.
"Pare señor, que me bajo" pensaba, pero tardó un par de minutos en llegar a la estación y luego otros dos para llegar a la playa, el sol casi había caído, pero no en el mar, sino en las pequeñas montañas del oeste. Una preciosidad. 
EL Enoden. El trenecito mágico por fuera
y por dentro

Yo seguí viendo el espectáculo mientras comía casi a las cinco de la tarde y luego tenía que testar el Pacífico. Meter los pies en ese gran bicho azul.
La arena volcánica, negra y fina, un verdadero gusto después de tanta escalera y tanto andar. Y las olas que no me llegaban (no quería acercarme mucho), y de repente una grande que me empapó hasta las pantorrillas, pese a tener los pantalones remangados. Yo , al menos, tuve suerte, a un chico le pilló de imprevisto y lo tiró. 
El Pacífico testado
Mis huellitas por Japón
Adiós, Enoshima


Ya era casi de noche. Había que volver, que son casi dos horas de camino hasta casa.
Ya en el tren, desde Shinjuku hasta Asakusabashi me encontré a un españolito perdido. Toda una suerte, porque también iba a Asakusabashi, y tuve un viaje entretenido de media hora.
las vistas desde el trenecito ¡El Pacífico!

Y hoy... hoy hemos vuelto a hacer Choko-yaki.
Max, Kana, Takahito y Alice han venido a Ninja a ponernos morados de bolas con chocolate. Muchos dudábais de mi dieta, pero ya os digo yo que no he adelgazado en absoluto.
Y para que me creáis, mañana me iré a jugar a videjouegos con ellos tras limpiar y comer y por la noche a comer Okonomiyaki que tanto me gusta en un sitio la mar de barato.
ASí que ya os contaré la experiencia. 

COmprobad el tamaño de semejante gato

El tamaño de la arañita ya os lo aseguro yo que es considerable


Ya sí que no queda nada para volver. Pero van a ser quince días muy muy ocupados. Ya hemos hablado de mi fiesta de despedida, el mismo 8 ¡y tras ella karaoke  hasta las y pico! Es chachi.

sábado, 27 de octubre de 2012

Museo Ghibli

De nuevo varios acontecimientos en una entrada...
Que si la pre-boda de Sho y Sayaka, bolera, estudio Ghibli...

El día de la pre-boda llegó. Y pese a no traer ropa para ocasiones como ésta, fui muy apañada a la fiesta. Luciendo mi nuevo haori, del cual estoy enamoradísima.
Mine me dijo que debía un par de horas antes para ver las tiendas que hay bajo el Sky Tree. A mí me sobró una hora. Mientras que vas y vienes entre las tiendas tienes una hora asegurada, pero como no me detuve en tiendas de ropa (precios estratosféricos que no tenía ni planteado mirar si quiera), pues fue todo más rápido.
Así que me tocó esperar fuera un poco a que los novios llegaran. Muy guapos ellos dos con trajes tradicionales japoneses.
Una vez dentro Mine, Kumiko y Natahn nos encontramos. Era un pequeño restaurante, pero la verdad que muy acogedor. Sho y Sayaka direon un discurso y luego un pequeño concierto (ella canta y él es batería, pero toco la caja, acompañados por un amigo guitarrista). Con su "somewhere over the rainbow" entre otras, y canciones propias. Muy emotivo.

Nathan y yo esperando a la comida... qué hambre teníamos, dioses

Bueno, y qué comida. Nos pusimos los cuatro las botas, entre tomate con mozarella; chocolate blanco, paella, tapas super ricas, carne, y fondeau de queso... y tarta de crepes de postre. Muy rico todo...

Nos fuimos un poco antes de que acabara la fiesta, a las once, porque era, a su vez, la fiesta de despedida de Adrièn, nuestro compi francés que se va mañana domingo.

Un Akachan de lo más mono: Ito

¡Qué globo más kawaiiiiii!

El siguiente lunes teníamos una fiesta de los staff en la bolera, en Tokyo Dome. T.Dome tiene el estadio de baseball más grande de todo Japón (y techado ,del mundo dicen algunos), y un parque de atracciones (en plena ciudad).
Y bueno, algún pleno cayó, pero por supuesto cayeron 0 bolos tirados más de una vez... 
La vuelta fe a patita, porque justo en ese momento, salían no sé qué X% de las 55.000 personas que puede albergar el estadio... pero vamos, 40 minutos andando no está tan lejos.
Al llegar a Akiba, Max, un chico francés me dijo que si nos quedamos. Al principio acepté, claro, Akiba... pero luego le dije que las cosas iban a estar cerradas a las diez que eran. Así que varios hemos quedado este domingo para que les enseñe la ciudad de las luces.

ya os digo yo que no estoy perdiendo peso 
Y por fin llegó el día en que Sayaka y yo íbamos a ir al Museo Ghibli.
Ambas quedamos en la estación de Kichijouji, un nombre la mar de gracioso cuando lo dicen por el altavoz del tren. "kichiyoooooyi, kichiyoooyi des" (así lo dice el altavoz) porque Sayaka tenía que dar una clase antes.
Teníamos el pase comprado para las dos, el museo sólo admite cierto número de personas al día para que no hay aaglomeraciones y tienes que llegar a la hora y comprar el ticket días antes. Así que estuvimos dando un paseo por el parque en donde se sitúa el museo durante un rato antes.
Es increible, verdaderamente increible, el tamaño de algunas arañas de este país. El otro día vi una pequeñaja, como la moneda de un céntimo, ¡pero daba unos brincos muy interesantes! Y en el parque vimos más de dos más grandes que una galleta María... daban un poco de mediti... te pica eso y tenías que morirte seguro porque tenían unos colores...
Al llegar al museo te dan en la entrada un pase con una tira de film de una de las películas producidas por el estudio. Creemos que a mí me tocó el inicio de "La bruja Kiki" y a Sayaka estoy segura de que le tocó "Ponyo". Con ella puedes entrar al cine a ver un cortometraje del estudio.
Dentro del museo no se pueden hacer fotos. Según Miyazaki evitamos aglomeraciones y que al gente sólo se dedique a sacar fotos en vez de prestar verdadera atención al museo en sí (que también es cierto).
Sin embargo, el Museo, como algunos pueden pensar, no tiene muñecos y esculturillas de los personajes para que puedas fotografiarte con ellos (a excepción de un par en el tejado). Sin embargo, tiene una sensibilidad artísitica que me encantó.
Se puede ver cómo serían los estudios, llenos de libros de referencia,  no sé cuántos botes de pinturas diferentes, bocetos, fondos originales de películas... Muy interesante.
Por otra parte ves cómo hicieron, por ejemplo, la animación del gatobús de Totoro. Para poder recrear genial el movimeinto de las ¿8? patas que tiene, hicieron la animación en diferentes modelados del gatobús cambiando el movimeinto de las patas, y así obtuvieron un movimiento fluido. A mí me apreció increible esta parte. A través de una luz parpadeante, y un movimiento muy rápido de las figuras ¡se mueven!
Os pongo un vídeo para que os hagáis mejor idea del museo por dentro. 


  

En el minuto 1.20 se muestra lo que os comento de la animación. Una pena que el vídeo se vea tan mal, pero en la realidad además de caérseme la mandíbula inferior... no podía dejar de mirar. Creo que estuvimos mirando Sayaka y yo alrededor de 6 veces... gira, para, gira, para...

En este vídeo hablan de "La Tumba de las luciérnagas", si no la habéis visto deberíais. Aunque no creo que me hagáis caso la mayoría...
Os dejo el trailer, a ver si os entran las ganas... 



Algunas de las fotos aquí van


arañas gigantes


en la azotea encuentras esto...


son los bichitos del polvo de Totoro

con una llama/alpaca la mar de maja
Después del Museo fuimos a visitar tiendas, que a Sayaka le apetecía y al final de la tarde fuimos a cenar a un restaurante de comida thai y de esta parte del pacífico.

Hoy hemos empezado a abrir las ganas de halloween. En el bar khaosan nos íbamos a reunir varios staff disfrazados y hacer una"procesión" hasta Senso-ji (el templo de la sandalia).
La verdad es que no tenía ni idea hasta media hora antes que Mine me ha preguntado si tenía plan. "¿No? Pues vamos a una fiesta".
Así que me ha pedido que fuéramos de Osos amorosos, y a eso que hemos ido.
ya vestida con el oso amoroso hasta los tobillos

en el metro nos preguntaban. Halloween, halloween

Intento de corazón amoroso birrioso

¡todos los participantes juntos!

Y dentro de poco ... Kamakura, Nikko... y clase de Kendo...