martes, 19 de octubre de 2010

Día 5 o cómo despertar en el cielo y acostarse en el infierno

Y como venimos haciendo estos días, en vez de remolonear , nos levantamos y nos pusimos en marcha después de una agradable ducha de 5 minutos (para salvaguardar el habitat de MIyajima. En serio te dejaban 5 minutos y el agua se cortaba, pero gracias a los dioses, tenías una cuenta atrás muy mona en el panel de la ducha que te iba indicando).
Por suerte, o por desgracia, nuestro amigo Sinji ya no estaba, pero qué se le iba a hacer. Nosotros dejamos las mochilas bien guardaditas y nos fuimos pa'l ferry.

El ferry era unos de estos señores barcos que te llevan hasta la isla de Miyajima, que está justo en frente de Hiroshima. La mayor gracia de la isla, a parte de los ciervos (probablemente exportados desde Nara, es el gran Toori rojo y varias cosicas más como un templito sobre el mar, una biblioteca sintoísta o un monte con ríos y teleférico incluido.
Bueno, pues cogimos el ferry y dos batidos para desayunar y nos plantamos en el islote como buenos domingueros.
Como el pueblito se nos quedó pequeño en seguida, tiramos pa'l monte... Esquivando coches (parece que las bicis aquí no se llevan tanto) y a un niño que iba corriendo cuesta arriba (cuando yo ya estaba en las últimas) (no quiero saber desde dónde narices venía corriendo). Y tras los dos kilómetros cuesta arriba y buscando Momiji, nos desmotibamos (porque el Momiji saldrá en un mes o dos semanas, que está todo mu' fresco aún) y tiramos pa'bajo.

Y tras pasar la mañana entre ciervos, árboles con no momiji y radiactividad plena, nos fuimos dirección Hiroshima. No sin antes declinar la entrada a un templo por pagar, hábito que mantendremos en el futuro, no sontando un yen. (¡Arriba la cofradía del puño cerrado!)

Hiroshima no es tan feo como lo pintan- Es una ciudad nueva, tranquila, nueva... Parece que unos cuantos arquitectos se pusieron de acuerdo para rehacerla, todo "vanguardista" y tributando en cada esquina al desastre de 1945. Pero vamos, que no es para tanto, no nos cruzamos con nadie con 3 cabezas, ni perros verdes...

Ilusionados subimos otro montecito para ir a una Libreria de Manga con la que quedamos bastante maravillados. Y también estuvimos andando un largo, largo rato por una avenida bastante mona, donde obreros estaban adornando árboles, arbustos y todo lo que se pusiera en su camino para disfrutar Halloween como todo niños japonés merece.
Llegamos al Parque de la Paz... y bueno, a mí personalemente me parece un gesto un poco feo cuando los guiris se hacen fotos delante del monumento en plan ¡eh, estado aquí! Pero bueno... es lo que tienen estas ciudades, que uno no sabe lo que es de verdad, qué es reconstruido o qué no.
Un poquito más adelante, encontramos la escultura de la niña de las garzas. Carlos, te comento, que te vemos interesado en estas cositas. Cuenta una leyenda japonesa que si haces 1000 garzas de origami (si no recuerdo mal) se te cumple un deseo.Pues bien, tras caer la bomba nuclear sobre Hiroshima, hubo una niña que se puso bastnate pocha (Tú como médico en potencia sabrás todas las cosas que estos sucesos dan lugar).Bueno, pues ella comenzó a hacer grullas de origami para lograr que su deseo se cumpliera... Pero la pobre niña se murió. Así que sus amiguitos acabaron las garzas que le quedaban para llegar a las mil.
Ahora los niños japoneses hacen garzas y las traen al monumento en memoria de la japonesita dulce.

A mí me hacía mucha ilusión dejar una garza allí, pero no encontraba el lugar. De repente, parecimos caerles en gracia a un grupo de 4 japonesas (¡vaya 4 qué casualidad! -es pura ironía, ya halaremos de ello en algún momento) y nos dijeron algo en inglés. Les comentamos que queríamos dejar una pajarita donde se solía hacer (yo creía que habría un altar o un lugar con cientos de pajaritas. Y como el inglés no es lo que a los japoneses mejor se los da, pues nos llevó a la tienda de souvenirs (qué graciosos, hacer souvenirs con algo tan trágico como una bomba nclear o papel de origami...) a pedir papel. Ya al final, la mujer nos entendió, porque nosotros ya teníamos papel, pero nos faltaba el lugar.
Lo gracioso fue cuando la mujer de la tienda nos regaló unas cuantas hojitas para hacer origami (y eso que las vendían, por muy malas que fueran).
Cuando volvimos al grupo de las tres japonesas restantes, y yo medio haciendo el origami se entusiasmó la maja y otra. Eso sí, su pajarita era un tanto diferente a la que yo sé ahcer, así que me la fue deshaciendo apra ver qué me faltaba para que fuera una pajarita 100% japonesa...
Pasado este trance, y como no llegamos a comprender dónde narices podíamos dejar sendas pajaritas, el bueno de Dani optó por tirarlas al río como se ahce con los farolillos en memoria de las víctimas el 6 de agosto de cada año. Así que eso hicimos, y las dos pajaritas habrán llegado ya al mar.

También fue ese día en Hiroshima cuando estuvimos junto a un estadio de Baseball, comimos onigiri por primera vez (típica bola de arroz con alga), y diversas cosas...
Y cuando lo vimos oportuno, decidimos poner rumbo a Osaka, pero esa oscura y truculenta historia de cómo la muerte nos persiguió en la ciudad de los neones, la cuenta Dani.

He estado espesa, lo sé, pero estoy tumbada en la cama y me está entrando una pachorra terminal.

Anexo de Dani: Yo soy de un barrio chungo, obrero y multicultural.Es por ello que estoy capacitado para relatar nuestro tortuoso aterrizaje en lo que llamaremos "Osaka, portal del infierno".
La noche se había apoderado del cielo nada más bajar del Shinkansen.En la estación , una sensación de soledad y sombrío pesimismo poseía a los millares de trabajadores que volvían a casa, pero que ha diferencia de Tokyo no vestían traje, sino chandals de yonkies. Siguiendo a ese ejercito de autómatas tomamos la linea circular del metro que daba en nuestra albergue, casualmente la otra punta de la ciudad.Dentro del vagón caras sombrías que en contadas ocasiones mostraban sonrisas congeladas que se tornaban muescas de dolor interior. Yo sé que estamos en el camino del averno pero me consuelo observando la cara de Beatriz con su ingenuidad de serie. Llegamos a la estación que parece una isleta iluminada en la opaca negrura de la linea metropolitana. Agarramos nuestras pertenencias y llegamos a la calle. Decir que uno es el borracho del pueblo es una cosa, y decir que este es un pueblo de borrachos es otra.Esta segunda acepción se adapta a la fáuna humana de la zona(y no era cosa de la noche que a la mañana siguiente estaba igual).Como siempre contabamos con un mapa que no se imprimió bien(el mismo que nos había perdido por las calles de Tokyo y Kyoto), solo que esta el que fuese nuestro aliado, el día con su brillo, había pasado a ser nuestro peor enemigo.La hora 21:00 aqui es como las 00:00 españolas y en ese momento es cuando los vampiros, los hombres lobos, los violadores y alberguistas que han expulado por hacer ruido en su habitación, la peor calaña. Recorrimos una calle siendo observados por todos los autóctonos que nos cruzamos notando como el viento nos avisa de que nuestro destino va a ser terrible si no nos apresuramos.Como el mapa era demasiado críptico decidimos poner el ordenado donde el mapa estaba más detallado.Cual sería nuestra sorpresa cuando descubrimos que la batería ha fallecido y nos vemos rodeados por viejecitos borrachos que bailan a nuestro alrededor una danza de terror y lujuria.Les tiramos galleas a los ojos y huimos.Al tomar una calle un grupo de pequeños mafiosos nos observan y decidimos tomar el siguiente desvío.Allí un psicópata con cara y pinta de persona normal pasa a nuestro lado sin hacernos nada. Volvemos sobre nuestro pasos porque a más avanzamos más notamos el olor a muerte. Bea ya no sonrie y yo ya no tengo problemas de evacuación(pero si un pequeño problema colgando del calzoncillo).
Ya toda la calle esta al tanto de nuestro miedo, de nuestra desesperación y de que estamos más perdidos que un hijoputa el día del padre. Corremos a la desesperada cegados por las lágrimas cuando nos topamos con un tipo que nos quiere ayudar espontaneamente.SALVADOS...o no tanto.Ese hombre que nos iba a guiar al albergue nos mete por un callejón y allí nos entrega en manos de otro perturbado que se relame mientras nos lleva a un lugar horrible(fijo que nos extirpan los bazos y los venden en el mercado negro).Su sorisa da miedo, su mirada da miedo, su pose da miedo y su albergue, que a la vez es el nuestro da ascazo ¬¬ salvados...La habitación huele a desagüe, las paredes tiene el color de un desagüe y quizás un desagüe estuviese menos húmedo. Queríamos haber salido a dar una vuelta, pero el miedo nos tenía inmóvilizados recapacitando sobre la suerte que habíamos tenido de encontrarnos con aquel hombre.El día ha sido largo y tal cual estamos de pie quedamos petrificadamente dormidos.

Elige tu aventura:
Si crees que soy un exagerado y prefieres que siga hablando de caca más en profundidad vuelve a leerte el relato de mi odisea por un W.C,que procuraré tener más material para contar en breve sobre el maravilloso mundo de las defecaciones.
Si crees que soy un objetivo narrador de los hechos despues de que hayas llorado un rato por nuestra mala suerte pasa al siguiente relato para comprobar que estamos vivos.

Día 4 o cómo acercarte a un ciervo sin que te "cuerne"





La mañana de este día comienza de una bonita forma...

Yo, bea, 22 años, Leo, Dragón y O+; me levanto (como normalmete hago todos los días) y según salgo de la habitación, veo a la "mujer que no se entera del nodo" limpiando un water con toda la naturalidad del mundo. Y para nuestra gracia, no sólo había un water en el lugar, sino ¡tres! ¬¬ Sí, el inglés no lleva a ninguna parte y esta mujer no merece seguir con vida.
Arrepinplamos con nuestras cosas hacia la estación de Kyoto para ir hacia Nara, un lugar con cierviños de lo más mono. Al parecer los ciervos en cuestión son mensajeros de los dioses, así que son bichos totalmente salvajes vagabundeando por ahí, básicamente, pero muy monos ellos (o kawaii como dicen por aquí), no hay que olvidarlo.
Decidimos, antes de coger el tren, comprar fruta. Y, señores, aquí la fruta es peor que la carne de Kobe (que cuesta como y pico mil el kilo), parece que no hya un árbol de fruta en acres a la redonda. Y lo mejor de todo, aquí las cosas se venden por pieza, y no por kilo... mucha tecnología, pero no saben lo que es una balanza.
Si nosotros nos quejábamos cuando el euro redondeaba, pues esto es algo así. Si en otro país el plátano cuesta X el kilo, pues aquí redondean a X la pieza, que es más fácil de contar... Suponemos.

En fin, que cogimos un tren hacia Nara, no sin antes dejar nuestras jorobas de 10 kilos en la estación tras encontrar unas taquillas provistas de "sistema antiatentados" (la historia la cuenta Dani luego, que tiene mucha más gracia que yo).
Y así llegamos al pueblito de los mensajeros de los dioses. Vimos gorritas amarillas (se da por hecho que debajo de ellas hay niños estudiantes enanos, y graciosísimos) y una niña con unos calcetines hasta las rodillas que eran del color de su carne y con un estampado raro (el efecto era que la niña tenía unas piernas que tenían que estar enfermas, a punto de ser amputadas).

Y Nara, bien, un sitio muy agradable para pasar el día, pero con la sensación de andar por un parque temático. Y es que parece que tienen esta dichosa manía los japonesitos.
La cuestión es que si en, por ejemplo, Nara hay un castillo y un parque natural, ¡pues ponemos catorce templos sintoístas alrededor, a cada cual más nuevo y con menos solera, otros 32 altares con un cascabel para rezar aplaudiendo, y lo mejor de todo, 64 tiendas de souvenirs con motivos ciervales (ciervos de esos monos)!
Y por supuesto, lo más importante, traer ciervos de algún lugar del mundo, enseñarles a que hay que comer de los turistas auqnue no te apetezca nada y estés echando una siesta, porque los turistas son tus amigos.
Y nos fuimos adentrando poco a poco al montecito verde, con sus arbolitos, sus linternitas de piedra... Todo tan ñajo...
Al llegar arriba, o al menos lo más arriba que llegamos, había un templo la mar de bonito con unas vistas de Nara estupendas. Eso sí, tenías que quitarte niños que iban de excusrión como si fuera la plaza mayor el día de nochebuena.... horrible, todo atestado de niños con gorritas gArASiosas...
Y unas mujeres dijeron que Cicuta era muy mona y que Nara era muy tranquilo, no como Tokyo (a eso llegar mi escaso japonés).
A la bajada, ya pensamos que era la hora de comer, así que nos sentamos en un verde prado con verde hierba a comer junto a los niñso de uniforme y sus o-bentos (cajas de comida distribuida por sectores, google imágenes es vuestro amigo para estas situaciones). Y nosotros con nuestros bocatas enormes y los kiwis que valían más que el oro... Eso sí, el pan bimbo de aquí sabe incluso un poco dulce, es una rara sensación al comer un bocata en pan de sandwich dulce... pero te lo comes.
Kyoto, pero como a la vuelta íbamos a pasar otro día por allí, nos dijimos que mejor verlo con más luz y no llegar a Hiroshima a las tantas de la mañana.

Y de nuevo a coger el shinkansen.La verdad es que acabas cogiendole el gustillo a coger una velocidad tan alta al final, y a la puntualidad exquisita que tiene de llegar y de irse (y no sólo el tren bala éste, sino el cercanías, y suponemos que el metro).

Hiroshima... De Hiroshima de noche poco podemos decir, porque según llegamos, fuimos directos al puerto para elucubrar dónde estaba el toori de Itsukushima (el templo de la Isla de Miyajima) que nos pillaba justo en frente del albergue.

El albergue éste, era diferente. Pero no sólo diferente porque al entrar te invitaran a una ¿barbacoa? y tuvieran puesta música variopinta, sino porque encontramos a un tío (el del albergue, obviamente) que hablaba inglés... El tío majete, que se llamaba Shinji, estaba un poco tara'o. Pero tara'o para bien, muy majete y todo eso, y hablaba un inglés como si todos los japoneses englobaran todos sus conocimientos del idioma en un solo tipo. Pero la velociad con la que hablaba y esa carita de " no comprendéis lo que acabo de decir" presente pues... hacía que tuviera una cara de un poco tara'o.

Y poco más del día. A las 9'30 dormidos... bueno, o al menos yo xD.

Anexo de Dani: La neura terrorista ha llegado a Asia. Al entrar al país te pasan una tarjeta en la que amablemente te preguntan si llevas armas o si pretendes realizar alguna acción delictiva.Si algún superterrorista consigue pasar esa criba tan concienzuda llegará al metro, donde habrá de estar preparado para soportar un anuncio televisivo continuo que avisa a los viajeros que si ven algo raro avisen en la estación.Es el auténtico control metódico que ya anunciaba 60 años atrás George Orwel en su libro 1984.Siempre esta vigilado. Pero si por cualquier cosa se aburre de mirar esa pantalla tan inquisidora siempre puede observar la pantalla de al lado en la que anuncian el nuevo videojuego de Kirby para la nintendo Wii o sino ver el anuncio de algo que no acabo de identificar en el que una oveja animada baila un hula-hoop y alecciona a otra más chiquitita. Con tanta dificultad por entrar en la ciudad puede que en susodicho haya desistido de llevar a cabo su atentado contra la torre de Tokyo, pero si no es así se encontrará con el escollo máximo al llegar a la estación central, y nosotros lo vivimos en nuestras carnes. La soleada mañana que nos dirigimos a Nara, Beatriz y yo fuimos a la estación central de Kyoto a depositar nuestras pertenencias en una taquilla para ir más ligeros.Al llegar y ver todos los cajetines cerrados probamos con las más sofisticadas técnicas de desbloqueo tales como meter un poquito los dedos por la endidura de la puerta y tirar, o la siempre socorrida patadita cuando no mira nadie.En ese momento un avispado/precavido/efectivo empleado de la estación se nos acerca.Trás comprobar aterrado nuestra facha de terroristas nos explica que Japón está en estado de alerta (sorpresa) y que por ello no podemos dejar cosas en las taquillas. Yo lo entiendo, si dejo una bomba en la taquilla la estación se viene abajo ¡¡¡10 puntos para la seguridad de Kyoto!!! Seguidamente el tipo nos invita a pasar a una sala acristalada que viene a ser la consigna para guardar equipajes donde dos tios feos nos guardan previo pago la mochila ¿? Ahora es cuando me flojea la lógica de la seguridad nacional.Deduzco que esa habitación acristalada debe estar forrada de adamantium(el metal del exoesqueleto de Lobezno, por todos sabido que es irrompible) y que en caso de reventar allí nuestras bombas la explosión se quedaría en ese habitáculo calcinando la existencia de los tipos feos y salvando al resto de la humanidad¡¡¡Otros 10 puntos de seguridad!! Bien pensado, hay que preservar la vida de los guapos, que aquí escasean. Al final Bea y yo nos abstuvimos de atentar contra nada y tuvimos un bonito campestre día, rodeados, quién sabe, por otros terroristas de vacaciones. Elige tu aventura Si con esta lamentable historia sobre la seguridad en Japón (son demasiado bondadosos) crees que algo huele a podrido aquí vuelve al relato anterior y podrás hacerte a la idea de lo que es que algo (alguien) este realmente podrido por dentro. Si con esta lamentable historia sobre la seguridad de Japón (son demasiado bondadosos) crees que esta gente son más lelos que un ciervo,sigue leyendo que en el próximo relato volvemos a tener a estos simpáticos amiguitos de la familia de los cervidae como protagonistas.



Ciervo a punto de devorar la cámara. No, yo a punto de devorar a un ciervo con la cámara


Niños de gorras amarillas saludando a la cámara

lunes, 18 de octubre de 2010

Para los anónimos

Queridos anónimos,
gracias por vuestros comentarios, pero nos gustaría saber a quién debemos agradecérselos y a quień debemos odiar visceralmente.
Por ello so rogamos que no seáis cortados (ni cobardes) y nos echéis una firmita, que no tardáis nah'.

Que se os dé bien la lectura

domingo, 17 de octubre de 2010

Día 3 o cómo desmontar el mito de que el inglés no es útil en la vida

Y con un despertar temprano, allá por las 5,30 pasadas de la mañana (cuando nos íbamos a levantar a las 7)(y todo por gusto y por no tener "sueño") nos fuimos a desayunar a la cocina del Asakusa Smile (¡que tenía arrocera! xD).
Nosotros todos educados sacamos las cosas de una vez para no despertar al resto de las personitas que dormían. Arrepinplamos las galletas de chocolate del avión, comenzamos las "Príncipe" y marchamos ¡rumbo a la antigua capital del Japón!

hfdjnhcs (Dani me estaba ayudando a escribir cogiéndome del brazo, perdón por las incoherencias)

Una vez asentados en el shinkansen nos decidimos a observar la magnificencia del monte Fuji desde nuestro asiento. Nuestra gran sorpresa fue que al llegar a Nagoya (más de 400 km. de dónde debería estar) aún no habíamos visto la mole sagrada.
Después pensamos que podía ser chiquitajo y qeu no se vería a lo lejos (3.376 metros de nada...) y con dos caras de idiotas, y diciendo "bueno, ya lo veremos a la vuelta" nos bajamos en Kyoto.

Desde allí, y como suele ocurrir, tuvimos que coger otro trenecito (como si fuera cercanías, para entendernos), para llegar al albergue.Pero la cosa no iba a ser tan sencilla.Una vez más nos vimos abocados a dar más vueltas que "los Warriors" para encontrar el lugar.Preguntamos a la muchachada del lugar y ellos, incapaces en Ingles(bueno, más bien incapaces totales) por hacersse entender nos desearon
a)un rápido encuentros del lugar, o
b) una muerte rápida en indolora.

Vueltas y más vueltas,y es que parece que en este país esta muy mal visto colocar tu albergue a la vista de los viandantes y posibles clientes.Para que podais regodearos sabed que casi lloramos de angustia antes de dar con él. Para colmo llegas y te dicen "hasta dentro de 3 horas perderos que están limpiando". ¿como coño van a tardar 3 horas en limpiar un cuarto para chicas de 6 metros cuadrados y otro de 4 metros cuadrados para chicos?será que lo limpian haciendo el moonwalker a ciegas.
Tanto esfuerzo para que nos echen de ahí de una patada... ¬¬ después de 10.000 km volados, una tragedia griega...
Así que decidimos ir a pasear entre templos japonesiles hasta llegar al gran templo de oro.Y nosotros andando de un sitio para otro (el tipo del albergue se sorprendió al decirle que habíamos ido andando desde la estación de enmachi... es un exagerado, si viera desde Ueno hasta Asakusa, se moría). Y entre cosita y cosita llegamos al Pabellón Dorado. Un bonito lugar dorado, con un laguito donde se reflejaba el dorado del pabellón, con carpas doradas, claro...
Y en este magnífico lugar, que Dani creía mayor (las fotografías engañan siempre y la televisión te hace gordo, eso ya lo sabíamos), conoció a unos salaetes chavalitos de colegio con gorras amarillas que le decían como buenos japonesitos "hallo" y él les contestaba como buen españolito "konnichiha".
Total, y resumiendo, que aún hay mucho que contar, nos fuimos del lugar, anduvimos, anduvimos y vimos una de esas gráciles máquinas expendedoras de latas de bebidas, que son como setas, en cada esquina, y Dani se quedó prendado por una bebida de "ice-tea con chocolate con leche". Metimos la monedita pim,pam,pum... y no salía la cacharra... Y en su botoncito salió un kanji rojo que supusimos que pondría agotado (os juramos por Budha que no hemos vuelto a ver esa lata en las 50.000 máquinas que nos hemos encontrado).
Y luego entramos a una librería de manga, y nosotros muy ilusionados entramos... Pero no estaba nuestra Shonen Jump /Weekly Jump con el número 600 de One Piece (que tampoco merece demasiados aplausos, una vez leído).
Y volvimos al labergue después de habr hechado nuestras 3 horitas largas por Kyoto.

Total, que al llegar al lugar al hombreito le dio por ir al baño, obviamente después de aquella cosaza de frambuesas que nos habían metido entre pecho y espada los rusos de la KGB esa. Pero la mujer que cuidaba del onsen pues como que el inglés no era lo suyo. Vamos, la típica mujercita que le sacas de su cuadrante de barrio ("10" en este caso - no lo entendéis, pero nosotros sí y eso es lo que hace falta) y la pobre mujercita, pues no da para más.
Así que la tipa le dijo a Dani que para hacer sus cosas típicas que se hacen en un water (yo observaba mientras ahcía la litera, cómo Dan intentaba explicar a la mujer con gestos como es "hacer caca"... parece que en Japón, la caca se hace igual que uno se baña en un onsen). Y es que, al pobre, le mandaron a un onsen (un lugar de aguas termanles muy majo). Y obviamente no íbamos a ir a un onsen apra eso, sino a un McDonalds. (Todo hay que decirlo, él propuso hacerlo en la ducha, pero al final se decidió por unanimidad que MCDonalds era el mejor lugar... Mejor os lo explica luego él).
Nos largamos del lugar porque la mujer nos estaba poniendo (a él más que a mí, a mí me hacía incluso gracia la situación xD) un poco de los nervios y fuimos a por el restaurante de comida rápida.
En el camino nos cruzamos todo el parque imperial, que por el día será bonito, sí; pero por la noche es largo de narices. Y lo peor de todo es que las bicicletas no se contentan con ir por la carretera, sino que también tienen que invadir la acera. Así que ibas más pendientes de no acabar arrollado que otra cosa. Yo opté porr meterme en una zanja lateral (por donde iría el agua...), el cauce de una alcantarilla (como bien dice Dani).
Y después de la aventura en el McDonalds, que leugo la leéis en el anexo, decidimos ir a Gion, que total sólo eran 5 cm en el mapa, y ver el barrio de geishas por la noche tendría que ser bonito, tal y pascual
Bien, pues esos malditos 5 cm del puñetero mapara, resultaron ser más de 3 kilómetros... Eso sí, nos recorrimos una calle kilométrica bajo una techumbre de luces... No he estado en Broadway, pero seguro que al lado de esto quedaría como "un delucido Cortilandia".
Bien, y tras cruzar un bonito río, llegamos al susodicho barrio... Serían como las 9 de la noche, y yo pensaba que estaría la cosa en plena ebullición. PUES NO. NI UNA PUÑETERA MUJER VESTIDA COMO UNA MUJER DEBERÍA IR... Fuimos hacia abajo, un poquito, nah, 300 metros... pero ya no había gente, los locales estaban cerrados (a visitas no queridas, suponemos) y algunos sitios... confianza,confianza, pues no acababan de dar. Así que nos volvimos. Yo con toda la pena del mundo al no ver ni a una mísera Maiko... Pero justo casi al salir de la calle, y como si Budha nos las hubiera enviado, aparecieron 2 y se metieron en un coche de estos lujosos lujosos xD. ¿A dónde iban? ¿De dónde venían?
Pues venían de un localy se iban a algún sitio, sólo sabemos eso, pero al menos vimos a dos mujercillas la mar de majas.

Lo malo fue el momento de pensar todo el paseo que nos habíamos pegado (con paliza incluida) para llegar hasta allí, así que decidimos que el autobús era nuestro gran amigo... Y una amable mujer, que tampoco se enteraba demasiado del nodo, nos indicó que justo el autobús que pasaba y que ella iba a coger nos dejaba en la calle que queríamos.
Era el autobús de la salvación.
Nos dejó cerquita cerquita del lugar sin water, así que todos contentos. Llegamos, vimos la versión de Urgencias japonesas con toques de Bola de Dragón, y para la cama, que al día siguiente nos íbamos a Hiroshima.

ANEXO DE DANI:Si has elegido seguir adelante con nuestra aventura en busca de situaciones en que mi psique perturbada por la falta de sueño desemboque en agresiones e insultos por doquier he de matizar algo.Si pretendes liarla parda, como Dios manda lo prioritario es tener la conciencia preparada y agilidad de pensamientos y física, y yo no la tenía.Después de 17 horas de viaje en avión comiendo comida de playschool, un día por Tokio emocionadísimo (conductos encogidos), una noche en Tokio cagandomen en los muertos de todo el albergue(pero solo metafóricamente...si fuese literal no tendría yo este problema y los cementerios de medio mundo estarían floreciendo entre baños de abono), un viaje en Shinkansen que si bien tiene baño yo estaba más atento a poder encontrar el "pequeño" monte Fuji, una búsqueda de albergue y nuestro consiguiente exilio, YO ESTABA EN EL PUNTO DE REVENTAR Y PONERLO TODO PERDIDO.En ese momento y haciendo gala del mayor de mis civismos(que me impide cagarme en el dormitorio) me fui a preguntar por donde se encontraba el baño en aquella pequeña casita. LA mujer que me atendió muy amablemente me dijo que allí había una ducha.Reproduzco la conversación
Dani:"Pero...¿y el baño?"
Amable señora:"Only shower"
Dani:"¿y si quiero hacer otras cosas?"
Amable señora:"Only shower"
Dani:"Vale, yo puedo mear en la ducha, pero donde hago lo otro"
Amable señora que no se entera ni del nodo:"¿Other?...In the Onsean (Típica sauna japonesa)".
Dani que saca a relucir sus 6 años de ingles extraescolar: (textual) "And, wher can i make SHIT?"
Amable señora asociada con el onsen: "In the onsen"
Dani en un perfecto castellano: Vale, no te aseguro que no me vaya a cagar en la ducha al final "¬¬

...desisto.Me voy a buscar un Mc Donald y ya cagaré allí tranquilo(o eso creía yo).
Bea me propone salir a dar una vuelta por la noche y yo acepto con oscuras intenciones(in tan oscuras que fueron). Caminamos en el candor de la noche disfrutando de la brisa que provenía del oscuro (vaya..aqui todo parece que va de lo mismo) y frondoso parque central.Mi cadencia de paso no para de aumentar hasta que BEa cae trastabillada al llegar al final de paseo observando mi sileta exultante ante la puerta del local de Ronal McDonald Kyoto. La agarro de la mano y la arrastro hasta una mesa, la compro una coca cola y la digo que se quede quietecita y que no hable con extraños.Ella obedece y yo me introduzco en el único baño para hombres.Saco mi papel higiénico de confianza y mi game boy y me pongo a ello. No me centro en detalles, pero todo guay, gracias.Al notar mucho ruido afuera deduzco que alguien puede necesitar el baño por lo que dejo mi partida a medias y busco el botón del vater que te lanza un chorrito alegre. Toco todo el panel de la nasa que tienen ahí montado y lo más que consigo es que al tirar de la cadena(por accidente) suene la "lambada" y me salpiquen unas cuantas gotas.Misión cumplida.Recojo a Bea que sigue con el refresco y me dispongo a disfrutar de un liviano paseo por Kyoto"

Elige tu aventura
Si te ha dado asco mi historia y quieres disrutar de un relato de Japón lo más ortodoxo posible, limítate a leer lo que ha escrito Bea y cierra los ojos cuando llegues a mis aportaciones.
Si te ha gustado mi magna odisea, haztelo mirar. Y si aún así estas seguro de que es lo quieres siempre puedes meterte en "www.twogirlsonecup.com" para más información de este apasionante mundo.

sábado, 16 de octubre de 2010

Día 2 o nuestra llegada a Tokyo


Pues eso que os íbamos contando, que llegamos a Tokyo.
Lo primero tienes que pasar un "serio" control con una seria persona. Semi-sonríes a la camarita para que te hagan una foto de terrorista en potencia, y te roben la identidad digital (pulsando, no sólo poniendo tus deditos en su maquinota).
Después de la primera fase donde nos podrían deportar con el papelito de inmigración magnífico que habíamos rellenado, pasamos a recoger nuestros equipajes.

Hasta ahí bien, lo malo venía ahora: el control de equipajes... Un majo policía nos dijo que además del pasaporte teníamso que rellenar un papel con pertenencias "drogadícticas" del tipo de tabaco, "alcojol" y demás drogas; y delitos anteriores, deportaciones etc. etc. Nuestro gran miedo del momento fue el embutido.
Porque señores, que un embutido que ha recorrido 10.000 km. no merece ser abandonado en una maldita aduana para que luego sea llevado a la hoguera.
Llegamos tranquilamente, y gracias a los dioses sintoístas, pudimos pasar. La cara de alegría, como comprenderéis era inversamente proporcional a lo que Dani había dormido el el avión (por si no os ha apetecido leer toda la parrafada anterior resumimos en "nada".)
Y de aquí a Tokyo fue rápido, ccmabiamos el Raill Pass por una bonita tarjetita brillantosa (puajj) con la ola de Hokkusai y cogimos el tren Express desde Narita hasta Tokyo.

Y durante este viaje dijimos dos grandes cosas:
1) Es inquitante ver en la realidad todos aquellos paisajes de las películas de Takeshi Kitano
2) Venden cuadernos con el Shinkansen dibujado... Sí, los venden.

Y llegamos a la gran urbe.

Primera estación: el caos.
Pero encontramos a una maja japonesa que hablabla caztellano ceceante con dos líneas de dientes (o mejor dicho, un par de dientes en otra línea).
Y llegamos a Ueno vía cercanías. Es gracioso que en los trenes estos no se oiga nada (ni los anuncios de los trenes, ni la gent, ni las consolas ni na' de na').
Desde allí hasta Asakusa (As'kusa para los amigos) teníamos unos 40 minutos andando (según la maja mujer de información). Obviamente nos reímos, porque 3 kilometrillos de nada no se recorren en 40 minutos. Pero los 10 kilos de la mochila, los 2 - 3 kg de la de mano y una calle que acababa en el horizonte llena de olor a incienso y altares de madera para poner a Mazinger Z o a Buda en su interior, nos dificultaron la tarea.

Y entonces. una vez en el distrito de Asakusa: llegó la muerte.
Los adorabilísimos japoneses creen que nadie va a ir a visitar su casa nunca, así que pasan de poner nombres/ números / absolutamente nada... Pero hubo un día, después de cientos de años sin nombrar nada que decidieron, por comodidad o por amor al riesgo, numerar las calles y las casas (como les salió de ahí). Y ahí comenzamos a buscar por un barrio con el número 2-20-10...
Bueno... primero, hemos desechado la idea de que la gente sepa inglés. La idea desechada totalmente. Luego sabemos que la gente no sabe ni dónde vive, porque no nos sabíanindicar... ¬¬ Pero cuando te ven perdidos (durante mucho iempo, MUCHO TIEMPO) pues te vienen y te llevan de la mano (no porque la muer llevaba bici, si no lo hubiera hecho, palabrita del niño jesús)
Totaue nos intentó llevar, pero la mujer con toda su buena intención, tampoco supo. Preguntamos a otras e igual nos indicaron...
Pero fue un gransuplici encontrarlo. No fueron 10 minutos de decir ay, no lo encuentro, qué pardillos somos, ¡ay!¡Ay, me quiero volver a mi casa! NO. Fueron momnetos largos de desesperación...

Pero al final encontramos el lugarcito donde iríamos a dormir aquella noche.... COn la mujer que hablaba alto...

Una vez apalancados y habiendo enviado el mail de rigor necesario para que más de uno no se suicide por nuestro no-mail nos fuimos por ahí.
Estuvimos dando una bonita vuelta por el Templo de Asakusa, más bonito... (MARIJOE, llegamos según sonaban las cinco y comenzaron a cerrar las puertas y amablemente el hombre nos dijo que podíamos entrar rápido, más majo...) Bueno... y luego nos fuimos a comer a un McDonalds, sitio de rigor que hay que encontrar para sentirse como en casa por hamburguesas de un euro y zona de fumadores encerrados... Y También fuimos a unos recreativos donde pude jugar al Taiko no Tatsujin *_* ... El botón azul sigo sin domarlo... También hemos visto y entrado en una sala de Pachinko. En esos momentos deseas ser sordo (un infrasonido ensordecedor que no afecta a los ludópatas, llevando a lso demás al deliriio gracias a la suma de luces y colores a niveles foto-fóvicamente alarmantes - palabras textuales de Dani)... Horrible era la palabra, la frase era la de Dani.

Así que el Pachinko y los recreativos, además de los niños encerrados en minicampos de fútbol con mallas para que el balón no se escape nos hizo la noche.
Fue increible, cuando volvíamos al hotel, que vimos una aglomeración bochornosa de gente a los pies del río. Todos miraban a una torre en construcción. Las siete menos seis minutos. Nos quedamos por si a las 7 en punto (horario japonés) la torre estallaba o venía GOsdilla o cualquier chorrada típica que estas personitas tan dulces hacen para salir en las noticias... Pero no pasó nada... Bueno, sí. Una luz se encendió enun lateral,y ya. Fin de la historia.
Volvimso sobre nuestros pasos esta vez nos habíamos fijado cómo narices volver al albergue sin perdernos) arrastrando nuestros cadáveres...

Y así transcurrió la noche. Lo cuenta Dani porque yo me duermo y pierdo el conocimiento.

Para entendernos Bea durmió toda la noche, por lo que en los recuentos que hago ella siempre cuenta como dormida.
La noche comienza con el miedo infundado de pensar que por ser 8 en la habitación no nos van a dejar dormir, pero soy tan ingenuo que no contaba con los otros habitantes del albergue. Bea cae rendida, yo intento hacer lo mismo.Mi miedo no me tranquiliza en absoluto y me duermo entre pensamientos varios.(dos personas dormidas de 8 posibles)
"Buah!!!! con lo cansado que estaba he debido dormir unas 6 horas"-ingenuo(again)- te acabas de despertar y solo ha pasado una hora y media.Entran dos tipos y se salen...dejandose la luz de la habitación encendida(una persona dormida y otra que lo intenta desesperadamente, de 8).
10 Minutos despues,la luz me mata.Me bajo y la apago.Intento dormir pero la gente cocina en el cuarto de al lado.Entran otra vez los dos(¿se sorprenderían de que no hubiese luz?).Uno se queda dormido y otro se va...a este último le suena el movil durante los 60 segundos de un minuto entero(dos dormidos y uno reafirmando su insomnio, de 8).
Vuelve el colega, una tiparraca tirando de un ingles indescriptable comienza a hablar-gritar en el pasillo.Ha venido un nuevo colega que se queda sopa.El que llegó antes y yo nos morimos de ganas de que la chica que dialoga muera de un infarto.Y solo han pasado 4 horas(dos dormidos, dos despiertos, ansias de matar incrementando).
La tipa no se calla y me vuelvo a bajar de la cama para con la peor cara que un somnoliento indignado puede poner, y mostrandome en pijama con todo mi explendor , mirarla con la cólera de Zeus en mis ojos y...me voy a mear que es lo que urge.Creo que ha entendido el mensaje.Vuelvo a mi cama y descubro que vuelve a berrear.Entra otro más(4 dormidos y uno llorando.Despierto, claro está).
La tipa se ha callado o está muerta(he rezado durante todo el día para que sea así) y yo me duermo tan feliz.En una hora estaré despierto, pero yo eso no lo sé(5 de 5 dormidos INCREIBLE, fiesta del sueño ^.^).
Llega otro compadre a la hora siguiente y me despierta de mi fiesta del sueño.De ahí hasta que amanecer vigilo que no entren fantasmas en el cuarto y cuento las rayas de la ventana(por hacer algo), y ya cuando Bea considera que ha domido suficiente se despierta tan contenta, diez horas despues(2 despiertos,4 dormidos).Larguemonos de este antro.
Elige tu aventura:
Si crees que mi insomnio es algo normal y no voy a acabar demente total, vuelve a leer mi aportación en el post anterior y vuelve a leer esta.
Si crees que mi insomnio es un principio de transtorno obsesivo que me puede transformar en un hombre "crazy" que ponga en peligro la integridad física de Bea y de todos los imprudentes japos que se me acerquen sigue leyendo a ver si soy capaz de saciar tu hambre de morbo sanguinario.

Fin...por hoy.

jueves, 14 de octubre de 2010

El vuelo del halcón

Si el vuelo a Beijing fue el del aguilucho, éste es el del halcón.

El aguilucho, señores, vuela seguro dentro de sus límites; pero el halcón, que se cree lo que no es, pues la acaba cagando.

Pero como nuestro vuelo no la cagó, acabamos en Narita, Tokyo, sanos y salvos. Aún así, el vuelo tuvo de todo.

Primero, felices como perdices (los símiles con aves tienen su aquél, no creáis...) llegamos a nuestra hora a Barajas (T1 para más información - por si alguien quiere seguir nuestros pasos de rodillas para recibir el año santo-). Descubrimos cuál era nuestra ventanilla y fuimos a "embutir" las pequeñitas mochilitas...
Y entre apuesta y apuesta por el peso de nuestro equipaje nos vimos metidos dentro, en la puerta de embarque...

Y con toda la ilusión nos sentamos en el frío suelo de Barajas nuestros culitos finos para esperar que el vuelo saliera. Eran las puertas de embarques más chachi guachis de todo el aeropuerto. Allí estábamos los que íbamos para Moscú, para Sofía y para Tánger...
No sé cómo poner lo de los malditos franceses, así que sólo diré que por culpa de la maldita huelga de los malditos franceses nuestro vuelo se retrasó una hora. ¡Que una hora no es nada después de las once de retraso que Dani había tenido para ir a Galicia! Pero una maldita hora nos trastocaba el intercambio en Moscú y tendríamos que hacerlo a toda prisa (porque la idea inicial era tener una hora cuarenta minutos, pero con el asuntillo gabacho, se veía reducido) Total, que finalmente subimos al avión y otros cuarenta minutos ¡qué gracioso los gabachitos y los rusos!
Y sin más percance comenzaron nuestras 17 horas, que se dicen pronto, pero se tardan en sufrir, hacia el país del sol naciente vía Moscú.
El vuelo del halconcillo anduvo bien hasta llegar a la capital rusa, pero para el resumen del viaje Dani lo resumirá con un proverbio japonés, que se le dan genial:
Si la persona es fría, cómo el aire que hiela los afluentes y acerca el invierno, no esperes de ella que por pagarla te vaya a tratar bien. Que un oso pardo le arranque la yugular atada a un árbol.

Pero es sobre el segundo viaje, porque nuestra azafata nos odiaba (eso va después).
Así que aterrizamos en Moscú con un poco de fresquibiri, no mucho, con chirimiri y nieve en las nubes (digo en las nubes porque al aterrizar nevaba, pero en tierra ya no. Cosas de la Madre Naturaleza).
Y corriendo que fuimos todos por la T-X de Moscú a pillar el otro aparatito volador. Entonces nso encontramos con los majos rusos:
1) Una tía que te sellaba (aún no sé por qué, Dani dice que es porque son gente maniaco depresiva) nuestro billete de "vión" y nos indicaba una puerta con "2-2, quickly".
2) Pasar otro control de seguridad con una rusa salida de la KGB diciendo que tenías que quitarte las zapatillas (y los chinos de delante se lo tomaban un poco a broma y los españoles de detrás con una prisa para mear y no echar gota).
3) Algún ruso más nos encontramos, seguro.

Bien, el vuelo lo retrasaron 20 minutos y llegamos. Menos mal. Pero una vez dentro, con las super pantallitas de juegos y pelis, saque el mando, y emocionada toqué el botón de llamar al personal... El demonio vestido de rusa se nos apareció, apagó el botoncito medio sonriendo, medio mandándonos al séptimo infierno por haberla hecho venir por una estupidez y se largó. Y ahí comenzó el odio qule la rusa nos comenzó a tener...
Era una seca rancia al servirnos la comida... y seguro que nos envenenó aquel pastel-tortita-relleno de frambuesa pastosa...segurísimo...
Y yo me dormí, bueno, realmente me dormí mucho y en varias ocasiones. Dani, el pobriño, se contentó con observar a los japoneses dormir de todas las posturas posibles. Pero mejor os lo cuenta él:

Saber que durante 10 horas te van a dar de comer sin que tengas que hacer nada para ganártelo esta bien.Ver que tienes la posibilidad de visionar los 160 minutos de martirio que dura "sexo en Nueva York 2" tantas veces como quieras hasta que llores fragmentos de retina en descomposición esta genial. Que tu azafata (el anticristo del mar caspio) odie a la humanidad y lo pague contigo es una injusticia. Constatar cada 30 minutos que tus piernas responden y no vas a morir por el síndrome de la clase turista es una obligación. Pero tener el placer de ver a un japones dormir apoyado con la frente contra el asiento de delante durante más de 3 horas solo puede ser la antesala de un prometedor viaje. Si todo esto os suena a aventura os estáis equivocando de blog y os animo a leer libros del "Club de los cinco"(frenéticas obras del género aventurero), pero si os parece algo de lo más banal, ya me gustaría veros sentados durante 10 horas y sin poder pegar ojo a ver cuan interesante son vuestras vivencias ¬¬

Y poco más, gentecila, llegamos vivos a Narita, la gente no aplaude al llegar en vuelos internacionales. Y Dani es el más alto de la región (menos uno que nos cruzamos)... y yo (lo escribo riéndome XD) soy la más dotada de la región (pese a que una niña, que ha sorprendido gratamente a Dani, de unos once años que nos hemos cruzado en el Pabellón Dorado hace un poco la competencia... prefiero no saber el futuro de la niña).

Y tenemos sueño, mañana nos vamos a abrazar ciervos a Nara, que son los mensajeros de los dioses, así que nos vamos a dormir. Y ya os relataremos cómo vivimos en Tokyo y Kyoto a la muchedumbre y foticos monosashh.
Ale, agur.

viernes, 1 de octubre de 2010

Al final llegó octubre


Y los días fueron pasando. Menos semanas, menos horas, menos días...

Y el 1 nos dijo hola.

Pocas han sido las veces que acojo a octubre así. La primera creo yo...

La cuenta atrás comienza... Señores, aún seguimos vivos. La respuesta es ¿volveremos?