miércoles, 15 de agosto de 2012

De vuelta al ruedo

Hoy, ya 15 de Agosto, día de la Asunción; vuelvo al ataque después de unos meses de silencio informativo... o silencio viajero... o lo que sea.

Y eso significa algo que todos sabemos... que ¡vuelve la envidia insana! (música de verbena AQUÍ).

Esta vez vendemos un pack bueno bonito y barato ¡París-Tokyo!
Bien podría ser el París Dakar, pero ir hasta el archipiélago del sol naciente en rally puede ser tedioso y muy cansino. Prefiero a los rusos rancios y sus aviones, la verdad.

Bueno, pues comenzamos los preparativos ya... que si maletas, que si cosas que llevar, que si listas, balbalblablalbala (sí, tren bala y su ticket también). Y es que dos meses y medios en el otro lado del mundo da para mucho. ¿Dos meses y medio? Sí, señores, locurón, locurón      \O-O/  (pero locurón alegre).
¿Maleta o mochila? ¿Cuántos pantalones? ¿Demasiados cortos? ¿Demasiados largos? ¿Cuánto dinero cambiado? ¿Llevaré jamón? ¿Me lo quemarán en la aduana? ¿Será verdad que queman el cerdo en la aduana? ¿Por qué los japoneses no prueban el jamón y se quitan de tonterías?
Demasiadas preguntas que yo no sé responder.

De momento, no me voy a molestar a hacer algo más que escribir una lista con cosas necesarias: que si diarios-agendas para pegar billetitos, fotitos y moñadas varias; aprender a separar ropa para poner una lavadora en una azotea tokyota, reparar la carcasa de la dslite, meter música en el portatil... Cosas innecesarias; porque la maleta verdadera, como todos sabemos, se hace a 6 horas de que el vuelo despegue.
Y si te quedas sin vaqueros, o sin yenes cambiados da igual... Filosofía de vida


Aún así, vamos a París antes, por lo que la maleta será un hacer-deshacer. Volvemos el 30 de la ciudad del amor y el 4 me voy a la ciudad de los rascacielos. Yo creo que voy a pedir una salita para esos días en el aeropuerto y tan contentos todos.

Ah, lo importante de esta actualización es contaros que vuelvo. Que vuelve el blog con el que os cuento que no he muerto. Y como siempre edulcoro la entrada con bobadas varias incomprensibles para mentes más allá de mi cráneo.

...

Ah, París... Pues eso, Mamá, María y yo nos vamos para allá. A vivir cuatro días junto a la Maison de Victor Hugo, junto al Louvre, y poco más allá de Notre Dame. Por mi parte, a darle otra oportunidad a la ciudad, que en anteriores visitas no me ha acabado de convencer...

En poco menos de dos semanas cogeremos el vuelo, y aquí estaremos para contarlo.

Bienvenidos al show. Bienvenidos a  "Aún sigo viva 3.0"

¡Comenzamos a estudiar !

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