domingo, 7 de octubre de 2012

El día del terremoto

Llamo así a la entrada porque creo que fue lo que más me impacto de ese día, y porque es mi blog.
Además, hubo chascos de por medio (con museos) y no voy a poner como nombre de la entrada "Bea se da de morros con museos cerrados". No queda bien.

Pero todo a su tiempo, que os lo contaré.

Como a Nacho no le gustaba su CD pues me marqué en la cabeza que tenía que volver a pasar por Jimbocho para cambiarlo. Tampoco era seguro que me lo cambiaran, porque era una tienda de segunda mano y tal y tal... Pero por si acaso, y por si el chico se acordaba de mí, pues lo metí en la mochila.
Sí, ahora llevo mochila en vez de la bolsa de One Piece para los vijaes largos, así no cargo sólo un hombro. De momento me ha ido bien, pero al final del día, se nota.

Así que el viernes tenía el plan en mente de ir a Jimbocho y a un Museo de Ukiyo-e, pinturas antiguas japonesas, para enterarnos.
Como el museo "New Otani Museum", creo que se llama, está en un Super Hotelazo que se llama de la misma manera, obviamente sin Museum de apellido, pues allí tenía que ir. Más o menos por Asakasa, lo que viene a ser lejos.
Que sí, se parece a Asakusa, a 40 minutos andando, o Asakusa-bashi, donde vivo; pero no, se llama Asakasa. Y como no me apetecía caminar casi dos horas hasta allí a buen paso, cogí el metro. Creo que es la primera vez que cojo el metro esta vez. Siempre he ido en la JR, como el Cercanías, y resulta más barato en cuanto a km. recorridos, creo. Pero llegué en un pis pas.

Un crío de uniforme
Un bonito Hotel, claro. Pedazo de Hotel. Subí las 7 plantas, en ascensor. Que para eso es un cacho de hotel para tener no sólo un ascensor, sino 7 u 8 ascensores mínimo. Incluso con botones la mar de graciosa. Me hizo gracia porque en el 4 piso se bajó una señora y no sabía dónde estaría algo, así que la botones se salió para indicarla y se le cerraron las puertas; así que nos quedamos sin servicio (pero no puse ninguna reclamación, claro).
Y nada más subir, veo una reja que dice que el Museo se abre el día 5 por reformas... Bien, ese día era 5, ya debería estar puesta la nueva exposición. Pero no, sería el día 5 el último día que permanecería cerrado. Un fastidio ir hasta allí para nada, pero bueno. Espero poder volver, si mis planes me lo permiten.
Siempre se pueden cambiar si son peores, pero no por algo mejor, obviamente.
Y bajé pensando, ¿qué narices hago yo ahora en este barrio? Pues bueno, me voy andando a casa y paso por la tienda de CD. ¡En qué hora!
Menudo paseito me pegué. Tres horas y media hasta llegar al albergue. Y es que, cuando me crucé con el Palacio Imperial no me di cuenta pero fui hacia el lado equivocado, así que tuve que andar media hora más de lo normal; pues lo bordeé por debajo. Así que volví a hacer el recorrido que el otro día había hecho.
Aunque la verdad, estuvo muy bien ver el esplendor de los edificios llenos de luces y la estación de Tokyo, en comparación con la oscuridad de los Jardines del Palacio.
Ya comienza a llegar el rojo a los jardines
Cicuta por fin salió de paseo, pero se quedó sin ver Ukiyo-e

Él me decía¡llévame contigo! Su precio me decía ¡arráncate los dos riñones!


Llegué a la tienda en Jimbocho sin problema. Pero ya no estaba el chico majete que me atendió, sino un señor. Así que puse todo mi empeño en mi macarrónico japonés y le conté al señor que el lunes había estado en la tienda y había comprado muchos CD. Pero que mi hermano me ha dicho que Aerosmith no le gusta. Me dijo que no había ningún problema ¡menos mal!
Pero por más que rebusqué no vi ningún grupo de los que le gustan. Eso sí, yo encontré un CD de Yui por 10 yenes. Tan contenta que me fui.
También vi a un par de señores mayores comprando "porno lésbico", pero eso es otra historia.

Cuando llegué, estuve hablando con Mine de hacer una fiesta Internacioanl, porque lo habíamos comentado el día del sushi. Y hoy ya hemos cerrado fecha (12 de Octubre) y nos hemos apuntados algunos del staff. Además, el 22 tenemos torneo de bolos ¡qué divertido va a ser!

Ayer también fue un día la mar de entretenido. Por suerte, no tenía que trabajar ni andar hasta mi destino: Ikebukuro. A mí esa zona me gusta, la nueva o pequeña Akihabara, la llaman. Le queda muy muy lejos, creo yo; pero hay mucha gente y mucho ambiente por allí. Aún así, es más pequeñito.
Pues estaban de fiesta tradicional, y como tenía el día libre y más tiempo por delante ¡allá que fui!
Aún así, además de la fiesta, quería ver un museo de Arte Antiguo y un parque de bomberos donde enseñaban a protegerse contra desastres.
Al llegar las marchas de bailes ya estaban en la calle. Iban por equipos y desfilaban en un trozo de calle que estaba cerrada para ellos. De un extremo a otro iban bailando en grupo. Me llamó la atención que unos animadores les acompañaran, cadauno se llevaba el propio de casa, claro. Algunos con Taiko (tambores japoneses gigantes), o chicas que animaban, o cantaban. Muy llamativo todo. Y los bailes, alucinantes , por supuesto. Todos al compás de la música, y cambiándose... Os dejo un ejemplo, pero no os quedéis sólo con el primer minuto y medio... porque hay cosas impresionantes a partir de entonces...



Y aguantando cada grupo como unos seis minutos. ¡Me gustó mucho! Hay en algunas canciones que dicen "sore, sore,sore,sore" (venga, vamos; algo así); y me hace gracia porque a veces entiendo algo como... subidón, subidón ¡subidón! Aunque no tengo la más remota idea de lo que dirán en realidad, ni lo que significará.
También me gustó la idea de que en las primeras filas hubiera una lona para sentarte y que los de atrás vieran. Entrabas sin zapatos, claro.
Bueno, pues tras aguantar un cuarto de hora viéndolo, porque por la tarde habría más, así que fui al parque de bomberos.
El tipo muy muy amable, sorprendido porque fuera allí. Meimagino que no muchos occidentales se pasan por aquel lugar, pero a mí me apreció una muy buena experiencia. Se aprendió mi nombre y la mujer que nos guiaba también para poder preguntarme cosillas en lo que nos daba el japonés. Por ejemplo si los subtítulos en inglés estaban bien, o cosas así. Fueron de lo más acogedores. 
Mientras esperábamos, porque faltaba media hora para que comenzara la expedición me puse a ahcerme fotos con ropa del cuerpo de bomberos.


Era muy muy pesada, pero protegerá muy bien del fuego

Este elefantito (que en los dibujos hecha agua por la trompa), es la mascota del cuerpo de  bomberos de Tokyo

Aquí están muy concienciados con terremotos e incendios muy concienciados. Por los terremotos, ya se sabe, y no sólo por el del año pasado. Y en cuanto a incendios, en 1600-1700 hubo uno que se llevó por delante el 70% del antiguo Tokyo; y en 1923 el Desastre de Kanto (terremoto más incendio que dejó más de 140.000 muertos).
Así que enseñan a la gente a cómo combatirlos, cosa que deberíamos saber; porque en mi vida he asistido a un desalojo contra incendios en el colegio o trabajo.

Así que lo primero fue ponernos un vídeo sobre el terremoto del pasado año. Vi imágenes que ya había visto, pero otras que allí no se habían emitido y me ponían los pelos de punta. Obviamente, nada de muertos, radiación, Fukushima, etc.

Después de saber esto nos llevaron (éramos 20 personas aproximadamente) a una sala con una plataforma ambientada en una cocina donde íbamos de grupos de diez en diez. Primero una familia con un terremoto de grado 5 (el máximo en 7 en Japón), y ya imponía. Todos debajo dela mesa y a agarrarse a las patas. Luego mostraron terremotos de grado 7, de larga actividad sísmica etc. ¡Incluso nos pusieron un vídeo de cómo las torres de Shinjuku bailaban con el terremoto del año pasado!
Y en el último grupo me dijo la mujer que entrara yo. Una vez dentro en la pantalla ponía "Gran terremoto del Este de Japón", lo que esto suponía era que iba a ser el terremoto del año pasado; es decir, una escala 9 (en Japón la escala máxima como he dicho es 7)... Me dijo, mucho ánimo Bea-san; y al resto, es que es su primer terremoto. Y yo como la niña pequeña "oh, qué mona". 
El suelo comenzó a temblar, todos debajo de la mesa agarrados y aún con eso, botando y deslizándonos los cinco adultos con la mesa de un lado para otro. Yo tuve que hacer fuerza con los pies en una pata para no moverme, para que os hagáis a la idea. Una mujer mayor a mi lado me preguntaba ¿estás bien? Y yo, sí , sí; pero ella se golpeó en uno de lso botes con la cabeza en la mesa. Pero no le pasó nada.
Después me he intentado mover cómo lo la vibración de aquel momento, pero ni de lejos es lo mismo; porque en ese momento no te mueves tú, lo que se mueve es la tierra. Una muy buena experiencia. No sólo para vivirla, sino porque nunca se sabe cuándo puede pasar. Y por muy pequeño que sea, es bueno saber qué hacer; nunca viene mal.
Luego fuimos a una sala a aprender cómo apagar incendios con un extintor. También está bien saberlo, porque por mucho extintor que vea por los pasillos, si no lo sé utilizar... vamos finos. Pero calro, ya eso parecía un juego de niños en comparación con lo del terremoto. Eso sí, era gracioso porque tenías que gritar  "Kaji da", ¡Hay fuego! Y luego ponerte a apagarlo.
Por último, y después de hablar con la mujer, porque le hacía mucha gracia que hablara japo y que entendiera, fuimos a otra sala de humos.Yo sólo atendía y ponía cara de interesarme en sus explicaciones aunqeu sólo captara palabras sueltas. Pero con todo este mes a mis espaldas, me voy haciendo más a la idea de lo que van diciendo a mi alrededor. 
Esta sala de humos es un pequeño laberinto que nos enseña a salir de un incendio en una casa. Siempre tocando la pared, cerrando puertas a nuestro paso, cara tapada y muy agachados.
A cada grupo que pasaba, cosas nuevas ocurían. Que si nos apagaba la luz, que si más humo, que si puertas que no se abrían. 
Muy divertido, porque no tienes el fuego quemándote el culito, claro.

Al salir de la maratón de supervivencia me dieron un carnet de "superviviente" y yo les dije que había sido muy interesante y divertido (tal cual); que a esta gente seguro que les hace ilusión que les agradezcan cosas los extranjeros.

Ya en la calle continué mi día dirigiéndome al Museo de Arte Antiguo, que estaba en Sunshine City, un pedazo de edificio que bien era una ciudad de tropecientos pisos y no sé cómo de largo; más que Príncipe Pío; quizá el triple... Puede ser.

Pues una verdadera decepción. Un museo la mar de pequeñajo que tarde más en lelgar que en verlo. Creoque no estuve ni siete minutos allí. También es cierto que podía haberlo visto en media hora, pero tenía ganas de ir a ver las exhibiciones de bailes y era muy pequeño. Menos mal que con la Grutt Pass me salió gratis.
Esto vi en la calle y se me hacía la boca a agua

Cuando llegué a la fiesta, seguían con los bailes, y tenían para rato; pero yo a la hora me volví para casa. Ya era tarde y el cuerpo me lo pedía

Menudos vestidos ¡qué preciosidad!

Con todo el ímpetu necesario

Las animadora desde lo alto

3 comentarios:

  1. Asakusa, Asakasa? cuantas cosas; no sé por donde empezar:tus dobles paseos (cicerone desorientado),la tienda de Jimbocho, el CD inexistente, el ascensor con botonera pero sin la botones, el rojo que ya empieza a florecer en los parques,el 12 de octubre -que aquí es fiesta de la hispanidad- y tú la conviertes en internacional,las marchas en la calle con lonas para las primeras filas, el parque de bomberos (tú tan guapa con casco)y el elefantito mascota...Y todo ello, previo a la gran experiencia: oh...dirigiéndose a Bea-San porque era su primer terremoto. Y tu carnet de SUPERVIVIENTE. No me extraña que después de tantos vaivenes y el humo... y la subida de adrenalina... ya no te detuvieras tanto en los bailes de las calles, que, por otra parte, también merecían la pena.
    Descansa un poquito, Bea-San.

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  2. Bea-chan se va a la camita ya, que ha sido una larga tarde de estudio :)

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  3. hola bea
    menudas experiencias te estas llevando para el cuerpo,
    la foto del casco muy favorecedora.
    empieza a preparar la fiesta del dia 12 que ya queda poco,ya nos contaras
    muchos besitos

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