domingo, 8 de agosto de 2010

El vuelo del Aguilucho...

Tal y como logramos predecir a tiempo, en la China Blogger no está... bien visto. Así que una servidora actulizará a través del correo. De este modo, les suplico que en cuanto les sea posible, comenten la entrada para cerciorarme de que estoy actulizando bien y que en España esto se ve.

En fin...

¡Esto es de coña! Parece que entras en un todo a Cien gigante... Aunque eso sería demasiado pedir. Hay tiendas para todo, y de todo los tipos.

Pero lo mejor es comenzar desde el inicio...

El avión... cansino. Es la verdad, cuando estás sobrevolando los Alpes te quedas maravillada. Pero sobrevolar los Alpes durante más de 20 minutos es muy, pero que muy cansino. 
Yo no sé cómo narices los chinos vuelven a su país, yo no tendría fuerzas para hacerlo un par de veces. Estar metido en un cacharro volador por más de 11 horas y media de seguido es un poco inquietante.
Pero todo eso se arregla con buena música de restaurante.

Y las horas pasan, y pasan... y miras el reloj y sólo han pasado dos... Te pones a juguetear con la pantallita y pasan 8 escasos minutos, porque el mando de control es tan sumamente malo, que el muñeco no puede hacer nada decente. Por no poder, no se podía ni jugar bien al solitario (ya ves tú, coger cartas y moverlas de un lado a otro). Eso sí, a Bea y a mí (bea) nos ha tocado una azzafata adorable. Una china guapa,guapa y con una voz dulce,dulce. Que cuando nos hablaba, daban ganas de decirla cualquier otra cosa para que te repitiera y se quedara junto a tí. Auqnue al final tenías que eleegir entre el udón de marisco o el de pollo...
Y el tiempo sigue sin pasar.
Y tú ves Alicia en el País de las Maravillas y bendices el día en el que no pagaste nada para verla en el cine... y te vuelven a traer comida...
Eso era lo único que había en el avión: comida.

Pero parece que es lo que se les da bien a los chinos. Las calles están repletísimas (la única calle que conozco, hasta el banco) de tiendas de comida. Comida para arriba, comida para abajo... Comida en el suelo... Porque algo que he podido corroborar es que los chinos son unos guarrros. Y sí, generalizo, los chinos son unos guarros.
Aunque ahora concreto, los chinos de la única calle de Beijing que conozco son unos guarros.

La comida por el suelo pudriéndose, más comida y escupiendo como mulas cada vez que te giras... ¡Ni que se estuvieran sacando a Chulthu de su cuerpo!
Es increible lo mal que puede llegar a oler una calle y cómo el olor desaparece 12 metras más allá. Y es que hace un tiempo de esos que parece que el "cielo" se viene abajo, que todo pesa: incluso el olor.

Realmente no os estoy contando nada, y os estoy contando todo. Porque cuando te han quitado 12 horas de tu vida, y en menos de 20 horas has desayunado dos veces, comido dos veces y cenado otra, pues la cabeza algo falla. Además, hay que sumar las pocas horas de sueño, y la cansina interpretación de Alicia (de la que ya he comentado). Y claro, todo se suma...

Y si hemos acabado de comer a las 12.45... y son las 14 y poco en la ciudad de Mao... en poco más de dos horas y media, allá por las 17 horas , volvemos para cenar... Y como tendremos un "tapón de arroz" lo mejor que se puede hacer es una prueba de nivel de chino...

Todo lo que he escrito lo he hecho sin ton ni son, sin razón alguna, ni principio ni final. No está regido por las leyes de la Naturaleza, así que así se queda.
Nos vamos a dar una vuelta a las calles pekinesas solos, a la aventura. Esperando que algún chino nos rapte y no tengamos que volver a cenar esta comida tan asquerosamente picante (mejor dicho, excesiva, porque buena está)

Por cierto, los chinos tienen una costumbre de sacar a ciertas horas de las tiendas a sus empleados y ponerles en fila, hacer ejercicios, pasarles lista y cosas así...


Os pongo la fotillo de Cicutilla mirando el parquecillo del hotel con ganas de salir a dar una vueltiña

Poco más gente. Siento no ser preceisa en lo que escribo, pero el picante me altera demasiado y el frío del aire acondicionado en la espalda no es bueno...

Y un secreto Di Mei NO EXISTE

4 comentarios:

  1. ya hemos visto que has quedado harta del avion.dice nino que una ciudad como pekin no puede olar mal.segun co te va a salir el arroz por los oidos. ya nos diras cuando te conectas. besos de todos los presentes en talavera
    tus abuelos y tia

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  2. Menos mal que vimos Shutter Island.

    Pobrecita ella, con su picante y su aire acondicionado que no le gusta :-(

    Un besote, y usa el Skype, a ver si coincidimos.
    Y sospecho que la página de Tuenti en China no da servicio.

    Besos

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  3. Bueno, bueno; veo que el vuelo ha hecho surco en el cerebro y que estás dispuesta a comerte (más que arroz) el mundo, allende las fronteras. Vi como al pasar por el Arco sóno el molesto PRRRRRR (malditas zapatillas) y luego desapareciste con tu mochila cargada de cosquilleos.Y yo, de vuelta a casa, sin evitar pensar ¿se le habrá olvidado algo, le irá bién, le perderán el maletoncio lleno de rollitos de algodón? y al llegar a casa Rubén seguía descansando (es un cielote). Y aquí sigo hasta mañana, ordenando y ordenando. Por cierto, archivé a Supermosca con sus iguales (creo que es de justicia que, junto a Cicutilla, la hagas partícipe de esta aventura). Seguiremos en contacto, al menos hasta el día 14. Aprovecha mucho y disfruta más (y ten cuidado con tu libertad de expresión literaria...nunca se sabe).
    Un besazo.

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  4. Si no vuelas con una compañía canadiense, los vuelos pueden ser un infierno xD!

    Me ha gustado tu entrada sin ton ni son como tú dices. Deberías escribir más en estado deliroso.

    Cuando vuelvas me tienes que decir quién es la lady gaga china, por los dioses!

    Y si no te gusta el picante, come mucho arroz, que les queda muy rico y además engorda muy poco (eso si no haces 9 comidas diarias, claro xD). Y come muchas golosinas de cucaracha seca al caramelo! :D

    Ahí queda un comentario sin ton ni son.

    我爱你 :)

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