lunes, 19 de julio de 2010

El principio de todo


Todo comenzó con unos bichitos llamados dinosaurios, y luego nací yo


Todo esta historia de "blogguear" comenzó una calusora tarde en Madrid.

Mi futuro compañero de viaje, Dani, por el que el nombre de blog se cambiará en un futuro por "Aún seguimos vivos"; y yo paseábamos decidiendo cuántas "mudas" llevaríamos a nuestro viaje a Japón... Que si dos para doce días, que si una y nos duchamos con ella (Dani, lo acabo de pensar y es una gran idea), que si dos y una muy usada, mía, se la vendíamos a un pervertido para comprar cuanto quisiéramos en el Pokemon Center de Tokyo...

Entonces surgió la duda de cómo comunicarnos con la vida más allá del mar (porque Japón, señores, es un archipiélago -grande y bonito, destaco-). El móvil totalmente descartado, las palomas mensajeras y las señales de humo también... Así que, como vamos a un país con una conexión a Internet de "ufff,ni idea" de mb/seg (según Carlos P.) decidimos que el portatil con Skype (pese a la diferencia horaria) y el mail era lo mejor que podíamos usar.

Pero se nos encendió la bombilla mágica... Un Blog sería nuestra herramienta perfecta.
Mantenemos a la famiia/amigos/no conocidos conentos contando
nuestras peripecias en nuestro bonito periplo mientras (una de las cosas más importantes) damos una envidia que te mueres.

Y no, no somos los únicos que pensamos así. Los cientos de blogs que cuentan sus fantásticas experiencias de inolvidables y perfectos viajes lo hacen por dar una envidia INSANA a todo aquel que lo lee (aunque también pueden utilizarlo, en un ínfimo porcentaje, para ayudar a los futuros viajeros... pero en un porcentaje con tantos ceros detrás de la coma, que no merece la pena hablar de ellos).

Así que nosotros no vamos a ser menos que el resto de la blogosfera y aquí estamos para dar envidia insana. Aunque siempre contamos con la posibilidad de encontrarnos con tifones y lluvias torrenciales. Tranquilos, de ser así, Internet guarda tal cantidad de imágenes de archivo que nunca lo llegaréis a saber... Aunque si vivimos un terremoto, Chulthu lo quiera, lo sabréis :)

Pero, de momento, el viaje a la extensa Asia, lo comienzo sola.
Prometo no generar envidia insana, porque me la guardo de forma inconmensurable para Japón. Y para que mi gran amigo Dani os relate, también, la historia con su peculiar estilo.

Así que, me voy a la China un par de semanas a estudiar el idioma ancestral (que gracias a los dioses han simplificado en cuanto a escritura), a visitar sitios y a comer cabezas de gallo a la salud de todos vosotros.

再见! (es por ir practicando...)

6 comentarios:

  1. Pero...¿esto no era una idea simplemente para ahorrarnos las llamadas a seres queridos? ¬¬

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  2. @Anónimo, esto comenzó para ahorrar llamadas, sí (ahora me he enterado que no podré utilizar el móvil desde allí, porque hay que comprarse una tarjeta SIM china, así que me da igual), pero los fines maléficos siempre han estado ahí...

    @Iker, jajaja,sí, mega chachi... A ver si encuentro un chino guapetón despeina'o.. o mejor, un japo con casa....

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  3. Tiaa mee gustaa mee gustaaa jaja!
    Pues eso que cuando vallas a china a disfrutar y que no se te olvidee nadaa jajajaja

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  4. Bea tu puedes con la maleta y con mucho mas animo

    Co

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