martes, 25 de septiembre de 2012

El Palacio Imperial

Hoy os debo la entrada porque hace tiempo que no escribo asiduamente...

Así que os pondré unas fotillos para que no os aburráis con tanto texto.

Esta mañana me he levantado con toda la paz del mundo, claro: yasumi (es mi día de descanso). Tenía la seria duda de si iba a tener que comenzar a ponerme ya pantalones largos, porque ha llovido estos días de atrás y por la noche se nota que refresca. Además, ya no hace esa humedad horrible. Pero, de momento, no ha hecho falta. Hoy ha hecho calorcete.
Así que me he puesto mis (ya famosas) zapatillas blancas y rojas rayadas y tras echarme la mochila y la cámara al hombro, hemos comenzado a andar.
Realmente hacia el sur y luego con la proposición de girar hacia el Oeste para llegar a la zona del Palacio Imperial y sus jardines, porque lo que es al Palacio Imperial... no puedes entrar a tomar un té con el emperador.


El paseito nada que destacar. Sólo que he visto al lado del albergue uno de esos paraguas que tanto me gustan por 300 yenes ... ay la maleta... Porque un paraguas no lo puedes llevar contigo en un avión, ¿verdad? (Acabo de mirar en Internet, y parece ser que sí que te dejan llevarlo como equipaje de mano. Chachi.)

Verde que te quiero, verde
He llegado al Palacio Imperial y ¡tachán! ¡Qué raro! Cerrado. Obviamente, lunes. Pero no hay problema, siempre se puede dar una vuelta. Me he sentado en un bordillo dentro del recinto, pero no de los jardines.
Digo bordillo porque el césped es tan perfecto que no te dejan sentarte, por si el Emperador se enoja y te manda a sus ancestros o algo así...
Entonces me he acordado, de que el Museo de Ciencia abría el lunes. Y de nuevo mochila y cámara al hombro.
Me encanta mi camiseta, seriously



El riachuelito que separa a los dioses de los mortales
Al fondo comienza el Palacio... prohibido hoy para nosotras


Alrededor del palacete hay un "riachuelito", verde y fangoso... (digo fangoso porque un pez iba nadando por  la superficie - he estado más de 40 segundos rebuscando la palabra, me salía cubierta... - e iba dejando un rastro más claro. El color era similar al puré de verduras típico.
He conseguido llegar al Museo sana y salva, no sin antes toparme con un keniata que se estaba refrigerando en una fuentecilla y se ha ofrecido a hacerme una foto con un ¿shogun? conocido que vivió en el palacio.

La susodicha estatua

El Museo no llega al nivel del otro museo de ciencias. Si bien es cierto que el otro es mucho más grande y  está más dirigido a las Ciencias Naturales. Éste es más, en plan de experimentar (coletilla añadida porque me acuerdo de María). Que si motores, que si fuerzas terrestres, y esas cosas.
Pero he comenzado a tener un problema. Me ha comenzado a doler la cabeza, y pese a que me he tomado una CocaCola allí por si era del azúcar, pero nada. Así que me he ido a comer, que vale, era tarde, (16.15) pero no tanto. Aún así ya había terminado de verlo.

Qué sexy me veo por los dioses
¡Y de postre, batidico del McDonalds! Que aquí se pronuncia como Makudonarosu...o algo así. McDonalds, no batido, claro.
Bien es cierto que me encontraba mejor, pero se me han quitado las ganas de ir a la estación de Tokyo (que está a un peo andando), así que he decidido volver. Una hora y algo andando, pero así he conocido otros sitios y recordado otros que había visitado hace dos años.
Y al llegar al albergue ¡una siestaca de tres horas! Oh, un verdadero alivio para mi cerebro.

Esta noche ha venido un ex-staff y hemos hablado de subir el Fuji la próxima semana. La verdad es que me encantaría, pero hay que mirar el tiempo. Porque hace mucho frío ahí arriba. Y cuando digo mucho, digo MUCHO.


Aún así, la subida no es difícil. Todo se verá...
El muñequito que conseguí en el TGS ¡Kawaiiii ~~ !




8 comentarios:

  1. Sin comentarios (es la tercera vez)

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  2. hola
    descansa que todavia tienes tiempo para ver sitios,aqui tambien esta cambiando el tiempo a laura tambien le duele la cabeza
    hacia mucho que no veiamos a cicuta ,que tambien descanse

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    1. Sí, Cicutilla no pudo venir al TGS así que ayer me estaba pidiendo a gritos salir.
      Ay esas cabezas, qué pochas están...

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  3. Bea, tres intentonas para decirte que, por fin, tengo un huequito para leerte con tranquilidad.Tiempo y sobre todo posibilidad, ya sabes que, hasta hoy, tecnología nula. He hecho dos comentarios a esta entrada y ...fus...se han esfumado. Veo que tus zapatillas rojiblancas no paran. No serán como las del cuento aquel (Andersen), verdad? No recuerdo contártelo (ni pienso hacerlo con mis nietos). Y el pez en la superficie? no será un anfibio mutante que habita en el fango?
    Estás guapa con tus zapatillas y tus coletas.
    Voy a seguir leyendo en sentido cronológico inverso.
    Cuando vuelvas a palacio compórtate como una señorita. Y del Fuji ya hablaremos...Besete

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  4. Tenéis que acostumbraros a copiar el texto antes de darle a enviar porque a veces se borra, o no funciona y da una rabia terrible y las ganas de escribir menguan de forma exponencial a cada intento.
    El pez del fango... uh... ahí dentro podría vivir Nessy que nadie se enteraría :O
    Las zapatillas... es la primera vez que me las pongo, !no sé por qué decís que son tan famosas! jaja
    Me suena un cuento de Anderse, una niöa con unos zapatos rojos que brillaban mucho, pero no recuerdo más...
    un besote :)

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  5. HOLA BEA. YO SIGO FIEL CUANDO LOS NIÑOS Y LOS QUEHACERES ME LO PERMITEN.
    CUANDO TENGAMOS QUE IR A ESOS LUGARES PERDIDOS DE DIOS TE VENDRAS CON NOSOTROS PARA HACERNOS DE GUIA.
    BESOS Y A SEGUIR BIEN

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  6. ¿Los niños ajenos y propios se portan bien? Si no llamo al Monstruo del saco japonés y te lo envío por correo electrónico ;)

    Guía forever :D

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