No puede haber día que no actualice, ése es uno de mis objetivos en este viaje. De momento, un objetivo se ha cumplido: hacerme una foto con un Shiba. Mucho perrete, mucho perrete, pero no tenía foto con él. Ahora ya lo he tachado de la lista. Y encima un cachorro estrujable, aunque a duras penas se dejaba tocar. ¿Qué lavado de cerebro les hacen a estos perros japoneses para que se dejen acariciar por mí tranquilamente? Ya van dos shiba a los que me acerco y que no me dejan. Entiendo que la ardua vida del mochilero a veces pueda apestar, pero somos mochileros aseados, vamos , de muda diaria. El problema no debería ser ése...
La cuestión es que plantearse objetivos está bien: grabar el semi-videoclip de "We Are!" de One Piece, que va por buena marcha; que los que se estrenan en Japón prueben el natō ( muchas vacaciones gastronómicas, pero no creo que se atrevan a probarlo), conseguir un yukata... Muchas cosas, poco tiempo.
Pese a no haber andado mucho durante el día de hoy, no hay día que no acabemos agotados. Hoy nuestro destino ha sido Kamakura, Enoshima y Yokohama. La primera fue capital durante un tiempo, al igual que Nata y en ella hemos ido a visitar tres templos. Luchando contra viento y marea (ojalá fuera así y tuviéramos unos grados menos) llegamos al primero de ellos.
Pienso que debería sentarme a estudiar las diferencias entre jinja y tera, sintoísmo y budismo y empaparme un poco más de aquello que visito...
El sol apretaba, pero no por ello íbamos a dejar de ver dos templos más que nos han sugerido. Uno de visita obligada: con el gran buda en el recinto. Al primero dee ellos se llegaba tras 900 metros de cuesta. ¿Para qué? Para verlo desde la puerta. Nosotros no vamos a dar estrellas Michelín, pero si nos quitan a nosotros alguno, pues bienvenida sea la caminata. Vuelta al punto de partida para ir a ver al gran buda de Kamakura: un gran bicho donde los haya hecho de bronce. En su día hubo un edificio sobre él, pero un tifón se lo llevo y acabaron construyéndolo en otro lado. El edificio, en buda lo dejaron ahí por no mover 21 toneladas de cobre. Ahí es nada...
Cogimos el trenecito de Enoden para acercarnos hasta el punto de la costa frente a la isla de Enoshima. Pero era hora de comer. ¿Dónde? Aquí os parece bien, pues para dentro. El gran restaurante del ramen más insípido jamás tomado. A partir de ahora, restaurante vacío, restaurante que no probamos, como bien dice Gema siempre.
Armados de valor, cruzamos un puente bajo los halcones para llegar a Enoshima. Una bonita isla con templitos y miradores. Una pena que haya habido calima y no se vean el monte Fuji o la isla de Izu. Tampoco ha habido arañas gigantes ni gatos gordos, sin embargo, hemos descubierto unos bichos que en forma de plagan pueblan la costas bajas de la isla. Asumo que ese bicho mutará en halcón o gato en algún momento de su vida para regular la biodiversidad.
Poco más quedaba en Enoshima (el sueño hace su trabajo y escribir bajo presión horaria no ayuda), así que tras andar por la playa unos minutos (por cierto, qué caca de playa tienen los japos) nos hemos vuelto al Enoden para ir al tren de Yokohama.
Yokohama fue uno de los grandes puertos japoeneses, y no ha perdido la intensa vida del puerto desde entonces, ahora está lleno de color y de luz que hacen de Yokohama una ciudad genial para ver, si tienes el JR Pasa y no importa ver la zona en poco más de hora y media.
Mañana Nikko, según los japoneses no puedes decir que algo es precioso si no has visitado este lugar.
Recuerdo Nikko con el momiji (cedeo japonés), todo el monte rojo, salpicado con nubes bajas y chispeando. Simplemente, maravilloso.





Cómo puedes recordar cada paso que dais? Y lo que es mejor, sacar tiempo al descanso para luego escribirlo y compartir? Mención de honor.
ResponderEliminarPor cierto, aunque no haya habido "abrazote perrete" te has hecho foto, no? Pues publicalaaaaa
Que seguis con calor? Al gran bicho buda (bronce/cobre¿?) se le nota, parece derretirse por momentos.
Y de eso, sólo de eso, podemos también presumir aquí: axfisiante.
En unas horas os despertareis y...Nikko!
Disfrutad mucho y sigue, sigue actualizando.
Qué ganitas de encontrar un pc y poder escribir de aquella manera.
Tenemos tantas fotos que enseñar... Espero publicar hoy la del perrete :)
EliminarHola Beà
ResponderEliminarEstáis hechos unos campeones mochileros
Da gusto leer todo lo q cuentas con tanta precisión
Un beso muy fuerte
Se me olvidaba
ResponderEliminarAunque anónimo soy tu tia
Anónima total jajajaj
Eliminarun besote!
Bea ¿todavía te quedan objetivos por cumplir? o ya está concluyendo la lista. Y Pablo ¿tuvo ocasión de acariciar a los perros, abrazarlos, besarlos o darles de comer en la boca mientras le fotografiáis?.......
ResponderEliminarYo me siento perdida con los nombres de las comidas. Cuando regreséis, Hernán me tendrá que dar unas clases culinarias para explicarme de qué se trata. Aconsejas probar nató, no se qué es, pero siendo de Japón seguro que le gusta.
En este momento estoy viendo en la tele una feria japonesa que está en Londres para dar a conocer su moda, su arte y su gastronomía.
¿Y vosotros qué tal?. Continuais con el mismo entusiasmo que hace una semana, el cansancio lo dejais para cuando lleguéis a Madrid. Como tú los definiste a cada uno y yo añado lo que saco en conclusión: Hernán siempre de “tete de la course” y vosotros los perseguidores; efectivamente, el soñador que arrastra a todo el grupo para dar cumplimiento a sus sueños. Pablo, de cómico particular, el gracioso del grupo, el Pepe Reina del equipo, pero no dices nada de si os explica algo sobre los detalles de la construcción de los edificios pues él es el experto en esa materia…………. Raúl porteador de su agua y narrador de anécdotas y Gema la informadora del tiempo y guía de los restaurantes donde se debe y no se debe entrar a comer. Y tú la relatora incansable y amena de los lugares que recorreis cada día y sus respectivas aventuras, que nos tienen a los que permanecemos aquí pendientes de ver diariamente tu blog para saber qué nos cuentas ¡gracias por no faltar, por tu esfuerzo a pesar del cansancio!.
Referente a hoy, del Buda ¿qué decirte? Impresiona porque es muy grande pero también es muy feo o a lo mejor es que es poco fotogénico. Emocionante cruzar el puente con los halcones volando sobre vuestras cabezas y la isla tal y como la describes debe ser digna de conocer, excepto sus playas.
Que mañana (ya hoy para vosotros) paseis un buen día en Nikko y sacad muchas fotos pues si es un lugar que destaca por su naturaleza, seguro que es hermoso.
Cinco besos grandotes con mucho cariño
Maricarmen
Aún no han probado el nato... ¡Ahí tengo otro objetivo por cumplir!
EliminarNikko ha sido una aventura excepcional :)
Inu amoroso???
ResponderEliminarAyyyy
Por fin!!