A las siete menos cuarto ha sonado el reloj. Hay que tener en cuenta que hasta llegar a Hakone hay que ir un cercanías, tren, funicular y teleférico; toda una odisea. Lo primero, coger la línea que más se llena a diario en Tokyo: Sobu line. Por suerte, a las 8'15 ya no había mucha gente, y además se bajaba una gran cantidad en Akihabara (la estación siguiente a la nuestra). Desde Shinjuku, donde hemos comprado un pase de transporte para movernos en Hakone, hemos ido en tren. Más de una hora. Suma y sigue.
Por si fuera corto todo este trayecto, durante el mismo, Pablo ha ido a dar con el único japonés agresivo: el pegador. Pablo se ha cruzado de piernas con un sutil movimiento, y al subir el pie sobre la rodilla rozaba el pantalón de nicho nipón. Con un rápido gesto, no sólo le ha chistado, sino que el japonés le ha dado un guantazo con la palma abierta al pie de Pablo como si fuera un mosquito.
Por si fuera poco, pese a que la aplicación del tiempo nos había dicho lo contrario, comienza a chispear según llegamos a la primera estación de la montaña. Porque montaña era: hemos ido a una combini, para no perder las costumbres, y el pueblo nos ha acogido con una cuesta la mar de hermosa. Después de tener la barriga llena, nos hemos subido al funicular hasta la parte alta.
De nuevo, una parada sin mucho más que hacer que seguir ascendiendo. Las aguas termales naturales, donde cuecen unos huevos llamados "onsen tamago" o "kuroi tamago" nos esperaban después de subirnos al teleférico. Problema, escrito decía que por viento fuerte podían cortar en cualquier momento el servicio. ¿Quedarnos nosotros sin el barquito, sin los huevos oscuros y las vistas al monte Fuji? Jamás de los jamases. Así que metimos a tres con vértigo en el trasto y tiramos para abajo. Unas vistas espectaculares, las nubes bajitas y un viento no demasiado fuerte. Entonces alcanzamos la cima de la primera de las montañas y la nada apareció. Realmente era eso, la nada. Tal niebla que no se veían los árboles ni cuatro metros más allá de la cabina del teleférico.
| Esperando que Fuyur viniera a por nosotros |
| Oh, alabado seas, kuroi tamago |
De nuevo nos esperaba el teleférico, pero esta vez la impresión no ha sido tan fuerte como encontrarte en cuestión de dos minutos que todo el paisaje ha desparecido.
Ya bajábamos al lago Ashi, veíamos el galeón que nos llevaría al otro lado. Pero para nuestra non grata sorpresa, por el viento y las nubes el barco no daba servicio. Vamos a buscar información, a ver si un meteorólogo o el de la taquilla, aunque hubiera estudiado ADE, nos pudiera indicar cuándo volvería a zarpar el barco. Nada, nadie sabía nada. El barco se quedaría amarrado durante el día. Pues la gracia ha sido mínima. El barquito era un gran aliciente, pero contra viento y marea poco se puede hacer, así que hemos cogido un autobús que nos llevaba al otro lado del lago. Pero parece que hoy no es nuestro día, por delante de nosotros aparece el galeón español atravesando el lago. Es como el Show de Truman queriendo ponernos a prueba en cuanto a desesperación y a cordura (no ha sido tan exagerado, claro).
| El susodicho galeón |
Un poco resignados, hemos pasado por el torii y el templo famosos del sureste del lago. Entre acres que se plantaron hace unos cuatrocientos años para hacer más llevadero el camino. Y es que, en Hakone había un paso de aduanas que en la época Edo cubrió la ruta entre la actual Tokyo y Kyoto. De nuevo otro barquito , y esta vez ya n nos hace ninguna gracia. Seguimos avanzando hasta el lugar donde íbamos a coger el barco, pero apenas media hora antes ya no daban pases. Damos por descontado ver el Fuji, por supuesto. La niebla cubre todo el lago. Sólo nos podemos reír al ver un cartel que dice " éste es el mejor lugar para hacer una fotografía al Monte Fuji por estos lares".
| Por la puerta grande... |
¿Aún hay tiempo de ir a un onsen? Por qué no. Esperamos a un autobús y una vez subidos nos damos cuenta de que nos llevaría en el sentido contrario. Bajar y esperar a otro. Ya es tiempo perdido. Descubrimos que a partir de las cinco de la tarde, algunos autobuses no ofrecen servicio. En este país hay que levantarse a las cinco si te vas de excursión, esta visto... Siendo un poco pragmáticos, decidimos dejar la misión onsen para otro día. Volver a Asakusa bashi nos va a llevar más de dos horas y media...
Vaya! la misión onsen ya se verá, pero la Nada protegiendo a Fuji ...eso sí es motivo para volver una vez más (¿qué tendrá que no se deja?).
ResponderEliminarQué sensación, no?
Y a pesar de todo, como siempre, parece que el día y la excursión han merecido la pena. Lo dicen las fotos...(el galeón ...espectacular).
Mucho ánimo, que no os venza el cansancio.
Un abrazo para los cinco y que este seis de agosto también sea muy especial.
Felicidades Bea
¡Qué pena he sentido al saber que no habíais podido ver el monte Fuji!. Me solidarizo con vosotros porque yo también estoy decepcionada porque el mal tiempo os impidió ver el Monte Fuji. ¡Qué rabia las jugarretas del galeón!. Pero a pesar de la desilusión estoy segura que habría algún motivo para reíros y algún momento divertido.
ResponderEliminarMuy graciosa la foto alabando al huevo. ¡Gracias a Pablo por enseñarnos el huevo con su cáscara negra y gracias Bea por mostrarnos el huevo por dentro!.
La desilusión de hoy, espero y deseo que sea compensada por muchas cosas buenas mañana.
Un fuerte abrazo. Maricarmen
Porque mi hijo Pablo es pacífico, que llego yo a ver al p.... japo dándole una colleja a su zapatilla y le arreó una guantá. Eso sí, que como esta gente está muy preparada en artes marciales, seguro que a continuación me deja el careto como un jeroglífico.... Ya más en serio, dedicad un minuto en recuerdo de los cientos de miles de víctimas japonesas que un 6 de agosto de hace 69 años, rindieron tributo con sus vidas como preludio al final de una guerra que, como todas, sólo ha servido y sirven para retratar el lado más absurdo del ser humano. Besos, abrazos, ánimo y a disfrutar del tramo final de vuestro periplo nipón. Miguel Ángel.
ResponderEliminarUn asombroso gesto que nos marcó, sin duda, pero con el que reímos también mucho jajaja
Eliminar¡FELIZ CUMPLEAÑOS, Srta. BEATRIZ!.................
ResponderEliminarSin duda hoy será un día extraordinario para ti, te deseo –además- que sea inolvidable, junto con tus compañeros de viaje …………. que ayudaran para que sea muy especial.
Un beso grandote y cariñosísimo
Maricarmen
Muchas gracias!! Fue sin duda, un día para enmarcar :D
EliminarMuchas Felicidades!!!!!! Pasa un estupendo día.
ResponderEliminarFantástico el viaje y el blog.
Un placer seguirte.
Disfruta todo lo que puedas.
Un beso
Susana y Panchito
¡Un besote muy fuerte desde el país del Sol Naciente! :D
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